La mejor forma de combatir la enfermedad es previniendo su contagio y esto se logra evitando el desarrollo del mosquito: si no hay huevos, no hay larvas ni mosquito y sin mosquito no hay enfermedad. Por eso, los potenciales reservorios deben ser eliminados, pero esto debe ser considerada una tarea de todos. "El mosquito tiene una autonomía de 400 metros", indicó al respecto el secretario de Salud.
El dengue es una enfermedad transmitida por el mosquito Aedes Aegypti que provoca en su forma clásica fiebre, dolores musculares, dolores articulares y cefalea intensa. Según Grosso, hay tres tipos de intensidad en la enfermedad: un primer grado con síntomas leves (dolores musculares o articulares); un segundo grado más agudo (con fiebre alta y dolor detrás de los ojos); intenso en un tercer grado, más conocido como dengue hemorrágico (fiebre alta, dolores y hemorragia). "En todos los casos se recomienda acercarse urgentemente al centro de salud más cercano, y no automedicarse, sobre todo en el caso de hemorragias, que no deben tomarse aspirinas que puede agravar la situación", dijo el funcionario.