Distintos aliviadores
“Por ejemplo, el Aliviador Cristianía permitió la ejecución de pavimentos en Manzanares, y el Aliviador Ascasubi en la zona de la calle Luis Settino, el barrio Borgward y Altos de Laferrere. Hay que tener en cuenta que si la zona requiere desagües, la construcción de un asfalto agravaría los anegamientos”, advirtió. No obstante, precisó que “hay casos en que se requieren obras hidráulicas de menor envergadura, y en ese caso las realiza el municipio”.
Manuel García recordó que “el municipio afronta el 50 por ciento del costo, y los frentistas el 50 por ciento restante, financiado en un máximo de 60 cuotas mensuales, con un costo promedio de entre 150 y 160 pesos por frente de 10 metros, de acuerdo a los valores de las últimas licitaciones”.
Destacó que el emprendimiento se afronta con fondos municipales y que es la comuna que financia a los vecinos “ya que cuando la obra se realiza, a la empresa se le paga el total del costo”.
Seguidamente detalló que el pavimento que se construye “es hormigón de 18 centímetros de espesor, que permite todo tipo de tránsito, y 7,34 metros de ancho en el caso de las calles, o sea, la misma característica de los pavimentos de todo el distrito y la mayor parte del Gran Buenos Aires”.