Las vacaciones ya son un recuerdo, y también el menor movimiento vehicular que se dio en enero y febrero; en consecuencia, las principales arterias del distrito se congestionan en las horas pico, y el tiempo de los embotellamientos se extiende cada vez más.
De la mano de las producciones records de automóviles -y del hecho de que los vehículos antiguos siguen circulando- el tránsito se incrementa, pero la infraestructura no muestra cambios.
El partido cuenta con una sola autopista, la Riccheri, que se satura con facilidad, situación que deriva en frecuentes accidentes, los que a su vez generan más embotellamientos, complicando la conexión entre González Catán, Gregorio de Laferrere y Ciudad Evita, ubicadas sobre la Ruta 21, desde las que se accede a la Capital Federal a través de la citada autovía.