Sergio Fabián Robledo (42 años), dueño de esta afirmación, salió desde el lodo mismo y convirtió las miserias en frutos dulces y ricos en amor y bondad. Es un laburante, se gana la vida como puede, pero lo comparte, a partir de haber decidido dos años atrás abrir el merendero y comedor Eben-Ezer (quiere decir Dios es mi ayudador), en el barrio El Dorado, de González Catán, en donde reside junto a su familia, compuesta por sus cuatro hijos y su mujer, un verdadero puntal en su vida. 'Carolina me bancó mucho', reconoce, mientras una caja y una mochila esperan para darle marcha al segundo tiempo del día, que se desarrolla sobre los colectivos que unen San Justo con los kilómetros.