Venía de cuatro empates consecutivos, en los que, alguno de ellos, pudo ser victoria, pero no se dio. Por lo tanto, el 0-3 ante Leandro N. Alem pegó duro en el ánimo del plantel, que sigue esperando por poder cortar la extensa mala racha que arrastra. Son diez los encuentros sin conocer la victoria para el "tricolor", con cuatro derrotas y seis igualdades, que lo han depositado del medio de la tabla hacia abajo.
Aquel buen arranque, que inclusive lo llevó a instalarse en "zona de reducido", se fue diuyendo, en base a malos resultados, acompañado por los irregulares rendimientos de los dirigidos por Juan Pablo Olguín. A siete fechas del final, la sensación es que solo jugara para cumplir, aunque todos los puntos en juego son importantes, a los efectos de sumar para el promedio que lo consolide en la divisional, para luego aspirar a más.
El próximo miércoles, a las 15 y con el arbitraje de Sebastián Zunino, será local ante el conflictivo Centro Español (apenas cuenta con 15 jugadores, debido a las inhabilitaciones, que ya le hicieron perder tres partidos en el Tribunal de Disciplina de AFA), en la cancha de Liniers. Para ese encuentro, el Deportivo tendrá la posibilidad de la vuelta en la delantera de Matías Nicolás Coselli, quien ya cumplió la fecha de suspensión.
Como contrapartida, no podrá contar con el lateral-volante Osmar Martinez Espinoza, ni con el mediocampista Daniel Rivadeneira, quienes llegaron a la quinta amonestación. En tanto, en capilla, con cuatro tarjetas amarillas aparecen en el lista el arquero Walter Romero Quiroz, el delantero Lucas Inguimbert y el defensor Nicolás Bravo.