Crece la polémica en torno al anuncio del intendente Fernando Espinoza de que será cerrado el destacamento policial de Lomas del Mirador, como consecuencia de la desaparición de Luciano Arruga: mientras vecinos de Mirador se movilizaron el martes para oponerse a la medida, familiares y amigos de Luciano iniciaron ayer un acampe en la plaza frente al palacio municipal -que continuará hasta mañana- para reclamar que el cierre se concrete a la brevedad.
En diálogo con este medio, Vanesa Orieta, hermana de Luciano, señaló que “queremos difundir que él sigue desaparecido, para explicar a los vecinos el por qué de nuestro pedido, y por supuesto para exigir su aparición con vida. Las autoridades nos confirmaron que la decisión política del cierre está tomada”.
Desde el municipio puntualizaron que el cierre se aplicará a la sede actual del destacamento, que pasará a funcionar en otro lugar, y que aún no se efectivizó por cuestiones burocráticas.
Cabe recordar que a fines de mayo, Espinoza aseguró a los familiares y amigos de Luciano -acompañados por el Premio Nobel de la Paz Pérez Esquivel- que iba a gestionar ante el Ministerio de Seguridad el cierre de la dependencia policial habilitada en setiembre de 2007, cuestionada porque efectivos de la misma quedaron involucrados en la desaparición del joven, a quien se vio por última vez el 31 de enero de 2009.
De inmediato Vecinos en Alerta Lomas del Mirador (VALOMI) -que lidera Gabriel Lombardo- manifestó su rechazo, y el martes realizó una movilización en la que se denunció que la intención “es también cerrar las comisarías de Mirador, Loma del Millón y Don Bosco”, aseguró a este medio Lombardo. Advirtió también que el destacamento “será trasladado a una casilla móvil de 2 metros por 2, que no sirve para cumplir con su función”.
Desde la comuna, el subsecretario de Gobierno Daniel Barrera negó que se vayan a cerrar sedes policiales, y que el mismo destacamento seguirá funcionando, pero en otro lugar. Agregó que la mudanza se encuentra demorada por cuestiones burocráticas.