El rumor comenzó a escucharse en los días previos a la reanudación del campeonato y terminó de confirmarse esta semana. Una vez más, sin mayores argumentos que un "informe reservado" de investigadores policiales sobre presuntos enfrentamientos entre sectores de la barra y/o choques con grupos de hinchas del Deportivo Laferrere, llevó al APREVIDE a impedirle a Almirante Brown jugar como local y con los hinchas en las tribunas.
Si bien la noticia no sorprendió a los directivos, estos confiaban en que los encuentros que mantuvieron con funcionarios del Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires, de la Jefatura Departamental Matanza de la Policía bonaerense y de la Municipalidad de La Matanza iban a dar sus frutos. Se nombró a un nuevo jefe de seguridad del club (un comisario retirado) y se adoptaron otras medidas, pero, sin mayores explicaciones, las autoridades echaron mano al mismo motivo de fines de 2013 para determinar que el aurinegro tiene que jugar fuera de Isidro Casanova y a puertas cerradas.
La Comisión Directiva manifestó su postura, en forma pública, señalando que han trabajado por "un club en paz" y que no existen problemas para que los partidos se desarrollen en el estadio Fragata Presidente Sarmiento. En tanto, los hinchas se movilizarán este viernes, desde las 19, desde la sede social y por las calles de San Justo, para exigir frente al Palacio Municipal y la sede la Jefatura Policial que le permitan jugar como local.
No obstante, es poco probable que se revea la decisión que tomó el APREVIDE y entonces, el encuentro ante Villa San Carlos (programado para este lunes, a las 17 y con el arbitraje de Facundo Tello Figueroa) se disputará a puertas cerradas y en cancha de Almagro o Banfield, pese a que desde el organismo de seguridad se "sugirió" que sea en Tristán Suárez. En el estadio 20 de Octubre del "lechero", Almirante jugó su último partido de "local", empatando 1 a 1 con Independiente Rivadavia de Mendoza.