El movimiento es escaso. Las fiestas de fin de año y las vacaciones han desplazado notoriamente al fútbol. Almirante Brown se ha llamado a silencio se podría decir. No hubo salidas, tampoco ingresos, sólo rumores y quejas de algunos, como el caso de Leonel Altobelli y el Bicho Federico Maraschi, que no están en los planes de Blas Giunta.
El club pretende dar a préstamo al Bicho Maraschi, en virtud de la relación inexistente con el DT. Los Andes picó en punta, pero el jugador ha ingresado, según trascendió, en un terreno de conflicto con el club, ya que se habría negado a ser cedido a otra institución debido a que reclama el pago de una deuda que la entidad tendría con él.
Y a ello se sumó el delantero Leonel Altobelli, quien fue declarado prescindible por Giunta, al igual que Federico Carballo. El ex jugador de Tigre, Quilmes y Gimnasia debería tomar nuevos rumbos, pero, en declaraciones a radio Universidad, aclaró que "no hablé con ningún club", con lo cual desmintió los rumores que lo acercaban a Villa Dálmine y Armenio. Y desafió: "Tengo contrato hasta junio y pienso respetarlo. Además nadie me comunicó que no me quieren y para irme a otro club el técnico o los dirigentes tienen que decirme que me vaya".
Las malas para el delantero arrancaron con la expulsión en el 1-1 ante Defensa y Justicia, por la 6ª fecha. Allí Blas Giunta lo hizo retroceder varios casilleros en su consideración hasta llegar al punto de no tenerlo en cuenta para lo que viene. "Me equivoqué y me banqué las críticas, pero el técnico es el que decide".
Por otro lado, El Pipi García, sin lugar en Rosario Central, sigue siendo una de las prioridades de Almirante para reforzarse y detrás aparece Omar Zarif. El volante de Banfield no es tenido en cuenta por Daniel Garnero y vería con buenos ojos la chance de emigrar a Casanova. Allí lo espera Giunta, que pretende sumarle experiencia al mediocampo mirasol.
El plantel retornará el trabajo el 2 de enero, mientras que está casi definido que la pretemporada tendrá lugar nuevamente en Cañada Rosquín.