25 de marzo 2011 - 00:00
En Lafe, todavía no lo pueden creer
Laferrere se ha convertido en su peor enemigo. No puede con si mismo y la historia vuelve a repetirse, con las ilusiones rotas una vez más. La derrota del martes pasado 4-3 frente a Liniers, tras ir 2-0 arriba, golpeó fuerte. Dolor, fastidio, malhumor, semblantes que reflejaban un bajón pronunciado fueron los comunes denominadores de lo que siguió en la semana. “Llegó el momento de empezar a tomar decisiones”, fue la frase enfática de un Gustavo Di Giuli decepcionado y todavía con la bronca a flor de piel. Por ello, se estima que la escoba saldrá a escena para el partido del domingo a las 14.00 (por la 31ª fecha de la Primera C, arbitraje de Diego Colombo), en el que Lafe recibirá nada menos que a Talleres de Remedios de Escalada, que el escolta del líder, Lamadrid. Es que entre cuatro y cinco cambios asomarán en el equipo titular. Un primer tiempo de buen volumen de juego, que pudo terminar goleando, contrastó con el segundo período, en el que Laferrere mostró una cara totalmente opuesta y que terminó con la derrota ante Liniers por 4-3. “No entiendo. El equipo pudo golear en el primer tiempo y después se derrumbó solo”, dijo Di Giuli, con tono bajo ante la consulta de este suplemento acerca del análisis del 3-4 en Villegas. “Todavía estoy caliente, pero mejor, sobre todo porque en el entrenamiento de hoy (por ayer) hubo signos positivos, en cuanto al cambio de actitud y a un mayor compromiso”, admitió el técnico del Verde matancero, quien aseguró que no está en la cuerda floja.
Charla dura
Lo cierto es que al otro día de la caída ante Liniers, se registró una charla dura con los jugadores. Allí el técnico fue muy claro y les adelantó que habrá cambios y los argumentos que llevarán al entrenador a tomar esa decisión, Fue algo así como poner blanco sobre negro, en tono fuerte de parte de Di Giuli, mientras que los jugadores casi no hablaron, a pesar de que se les dio la oportunidad a todos para hacerlo. Los argumentos que tendría el técnico se apoyarían en la falta de compromiso a la hora de tomar de decisiones, de evadir responsabilidades, como defender el resultado de una cierta manera. Esto molestó al cuerpo técnico, que observa y siente que el esfuerzo no es parejo. Entonces, los cambios dominarán la escenografía en Laferrere. “El responsable soy yo, por eso voy a empezar a tomar decisiones. Y esto tiene que ver con que habrá cambios en el equipo”, adelantó Di Giuli, quien advirtió: “Pero, ojo, esto no implica que vaya a echar a jugadores del equipo”. En otro sentido, lo único seguro es que Daniel Ojeda no jugará porque ante Liniers llegó a la quinta amonestación, pero serían tres o cuatro cambios más los que introducirá Di Giuli, quien en la práctica de hoy definirá la formación titular para recibir a Talleres.