26 de noviembre 2010 - 00:00
En Liniers se fueron el técnico y el presidente
Osvaldo Ruggero
El momento deportivo del equipo no guardó relación con lo institucional se podría decir. Hoy Liniers está de nuevo en la cima, tras un paréntesis de una semana, pero ya no está su técnico, Osvaldo Ruggero y tampoco su presidente, Osvaldo Loprete. Es que sorpresivamente el jueves pasado por la noche, el dirigente decidió irse y el DT siguió su camino. Por ello, se salió rápidamente a buscar reemplazante y el domingo debutó Ariel Melián al frente del Celeste. A pesar de los triunfos se sabía que la relación no era de las mejores entre el ex DT y el resto de la directiva, puesto que sólo mantenía contacto con Loprete, quien ya había manifestado su voluntad de estar sólo para la foto graficando su idea de alejarse. Así, es que Ruggero seguía sólo por la continuidad de Loprete, pero la salida del alto dirigente hizo desaparecer el dique contención. Por ello, la bomba explotó, ya que ni la excelente campaña del equipo logró desactivarla. Según trascendió, hubo una reunión entre el cuerpo técnico y el resto de la dirigencia, en la que Ruggero habría exigido el pago de un premio por el ascenso. No hubo acuerdo en la suma de dinero y así el técnico se despidió del plantel el viernes. Y, casi al mismo tiempo, Aldo Loprete anunció su alejamiento del club, a raíz de que fracasó en su intento de acercar a las partes. En declaraciones a Radio Belgrano, Aldo Loprete aseguró que su salida del club “no fue sorpresiva porque dije que cuando terminaba mi mandato a principio de junio quería terminar por mi cansancio. Comenzamos este campeonato jugando bien, siendo una sorpresa y, ya asegurada la permanencia, necesitaba irme del club. No estaba de acuerdo con mis pares de comisión, que son chicos jóvenes, a quienes les falta experiencia. A Ruggero le dije que se quede, pero los dirigentes no pusieron voluntad para que siga. Se fue mal y enojado. Lo mío era una decisión tomada, pero lo de él no, por eso se fue mal”. Loprete aseguró, además, que “me voy ganador, ascendimos a la C de la mano de Ruggero y es mérito de él, mío, los jugadores y algún dirigente más. La soberbia de algunas personas superan a veces las formas de analizar algunas cuestiones que se arreglaban hablando con Ruggero”. Mala relación A su vez, Osvaldo Ruggero, le dijo también a Radio Belgrano, que “nuestra relación con el resto de la directiva era mala, Loprete quiso unirla pero nunca lo logró. Por eso, ante la partida de Aldo (Loprete), nosotros lo seguimos. Siempre los temas relacionados al fútbol lo hemos manejado con el presidente. Cuando él se tomó licencia, no cumplieron” y sostuvo: “Formamos un equipo para competir y Liniers lo que quería en esta categoría era participar solamente”. Asimismo, Ruggero explicó que “a partir de la salida de Loprete nuestro camino era una salida con él. Nos pidió que nos quedáramos, pero habiendo una deuda que mantenían con nosotros y ante el no cumplimiento que habíamos solicitado, nos tuvimos que ir. Pedíamos el premio por el ascenso, mejoras en cuestiones de trabajo como estado de la cancha, elementos y un médico del club. Pero no hicieron mucho esfuerzo por retenernos”.