En silencio, con perfil bajo, con el sacrificio y la disciplina a la hora de trabajar, Fernanda Soledad Alegre ha pisado fuerte en el terreno del boxeo. El sueño se le ha cumplido, pero no fue un regalo, fue y es el producto a nunca bajar la guardia, a ir para adelante, a creer en sus puños, en su inteligencia, en su tarea, siempre al lado de su padre y entrenador, Luis Alegre.
Primera vez
Así, La Camionera le ha dado por primera vez a La Matanza un título mundial, ya que días atrás se consagró campeona del mundo de los superlivianos OMB, recientemente creado. “Hice mucho esfuerzo para llegar hasta acá, superé un par de problemas personales y hoy puedo gritar que soy campeona del mundo”, fueron las sentidas palabras de Fernanda Alegre, de González Catán que hoy luce el cinturón con orgullo. La Camionera (23 años, 63,500 kilos, 8 victorias, una derrota, un empate, 4 nocauts) logró un holgado triunfo en las tarjetas, a pesar de que el desarrollo resultó algo tortuoso, frente a la dura brasileña Michelle Bonassoli (23 años, 63,500 kilos, 10-5-0, 8 K.O.). El Parque Municipal de Lomas de Zamora fue nuevamente el rincón de la felicidad para la matancera, ya que en ese escenario había logrado el título argentino, cuando venció por puntos, el sábado 24 de julio, a Roxana Beatriz Laborde, de Las Flores.
Un buen rédito
Las tres tarjetas favorecieron a la argentina: Sumaia Alakra (Brasil): 99-91, el chileno Jorge Trípodi: 96-93 y el argentino Luis Doffi: 97-92. De esta forma, Alegre es la primera monarca ecuménica de esta categoría en la OMB, ya que el cetro fue recientemente creado y estaba, lógicamente, vacante. La constante inversión de golpes a los planos bajos le dio un buen rédito a Alegre, ya que gobernó buena parte de la segunda mitad del combate, a tal punto que consiguió derribar a su rival con el consiguiente conteo del árbitro Rodolfo Stella -de buena labor- en el 7º round. Mala pasada El cansancio por el castigo recibido a las zonas blandas le jugó una mala pasada a Bonassoli, en el 8º, siendo desbordada por una Alegre que impuso su mayor potencia para llevarse el cinturón.
“No dejé dudas”
Con la adrenalina en baja, La Camionera de González Catán, aseguró que la pelea no le resultó cuesta arriba. “La verdad es que nunca sentí sus manos. Yo me siento muy conforme con mi actuación, ya que fui levantando de a poco y gané con justicia”. Al momento de elegir en dónde estuvo la clave de la victoria, la púgil matancera indicó que “cuando le metí mis manos abajo me di cuenta de que las sentía. Por esa razón, insistí con ese castigo y me dio resultado. Por eso gané bien, sin dejar ningún tipo de dudas”. Si bien todavía es temprano para ir armando una agenda pugilística, el nombre de Mónica Acosta aparece en el firmamento. Es que la pampeana es la campeona de los superlivianos del CMB. Y al ser consultada acerca de si le gustaría unificar las coronas. Fernanda Alegre aseguró: “Por supuesto, la espero dónde y cuándo quiera. Ella es muy lenta para mí y sé que le ganaré sin problemas”.