El ciclo de Ariel Mellián en Liniers se cerró con la derrota 0-3 ante Cambaceres, en Villegas. En los vestuarios el ahora ex DT presentó la renuncia y desde el martes arrancó una nueva etapa. Porque Fernando Zamacola se hizo cargo del Celeste y tendrá un debut nada simple, puesto que será como visitante, nada menos que frente al líder de la Primera C, Lamadrid. El presidente José Antonio Vidal encabezó las negociaciones con Zamacola y el entendimiento llegó rápido, puesto que el ex entrenador de JJ Urquiza, Argentino de Merlo, Almirante Brown, entre otros, se puso al frente del plantel el martes. El cuerpo técnico de Zamacola se integra con el ayudante campo, Darío Tonón, el preparador físico, Horacio Tagliaferri y Héctor Canataro, entrenador de arqueros. Hacía un año que Zamacola no dirigía, puesto que su último equipo fue JJ Urquiza, de donde partió por diferencias con la dirigencia por falta de refuerzos. “En realidad no tenía intenciones de volver al fútbol, pero como se trata de un club amigo decidí volver”, señalo Zamacola, que ya tuvo dos ciclos en el Celeste. “Es la tercera vez en Liniers, en donde hay buena gente. Estuve en 2001, luego fui a Vélez y volví en 2008 en medio de una crisis”, recordó el DT, quien agregó: “Este es un equipo diferente, que viene haciendo una gran campaña, pero que ha sufrido una caída abrupta en los siete partidos pasados, y ahora hay que recuperarlo”.
Sumar trabajo
En diálogo con este suplemento, Fernando Zamacola fiel a su estilo analítico entendió que “se trata de un comienzo con muchas dificultades, aunque siempre que se cambia de timón es porque hay crisis” y relató: “A los jugadores les dije que no vengo a arreglar nada, sólo a trabajar, a organizar para que ellos tengan opciones para que lo solucionen. Es que si tuvieron un rendimiento superlativo se entiende que pueden”. Zamacola dejó en claro que hacer cambios abruptos “no sería inteligente, pero paulatinamente hay que hacerlos, porque en el fútbol no está todo inventado, el fútbol siempre está ligado al cambio”, dijo y añadió: “La idea es llevar tranquilidad y confianza, con algunas pautas de estrategia, siempre basadas en el sentido común. Y esto indica que el equipo debe defender un poco mejor, no con más gente, sí mejor. Es que una acción es cuando el equipo tiene la pelota y otra acción es cuando no la tiene”. Si bien la derrota con Cambaceres fue un golpe duro y que terminó con el ciclo de Mellián, las caídas de Talleres y de Lamadrid hicieron que el resultado adverso con Cambaceres se sintiera menos duro. “Los jugadores manifestaron que revivieron con la derrota de Lamadrid, reanimó las ilusiones y la motivación”, señaló el entrenador. Al referirse al debut ante Lamadrid, el líder del campeonato, Zamacola no recurrió a las frases hechas. “Sería más fácil decir que es un lindo desafío, pero en realidad hubiera preferido no enfrentar a Lamadrid, porque llegamos complicados (ver aparte)”.