La inseguridad que los vecinos denuncian en distintos puntos del distrito también se hizo presente en las inmediaciones de la plaza Manuel Belgrano de Tablada, con un hecho desacostumbrado y que llenó de preocupación a los lugareños: una patota de 20 jóvenes -integrada por hombres y mujeres- atacó a dos chicos del barrio, a quienes lastimaron, además de robarle los celulares, las remeras y las zapatillas. Lo ocurrido reactivó el reclamo para que se poden los árboles de la zona, indicando los frentistas que tapan las luminarias, obstruyen las cámaras de seguridad situadas en la plaza, y afectan al cableado eléctrico. La llamativa agresión ocurrió en Necochea y Olleros poco antes del amanecer, cuando dos vecinos del barrio, de 18 y 17 años, regresaban de bailar. Una vecina, Adela, relató que “se encontraron pocos metros antes de llegar a sus casas con un grupo de chicas y chicos, y pensaron que también volvían a sus hogares después de divertirse”. Sin embargo, rápidamente se encontraron con que comenzaron a recibir fuertes golpes, al tiempo que les sacaban los celulares, las remeras y las zapatillas. El mayor de los atacados sufrió un tajo en la cabeza y en el pómulo, y el menor, una herida en el ojo. “De inmediato -añadió Adela- les comentaron lo ocurrido a los padres, que llamaron al 911, y luego acudieron a la comisaría, donde desde el sistema del 911 no habían realizado notificación alguna”. A partir de esa situación, los habitantes de ese sector de Tablada redoblaron su pedido de poda de los árboles. “Hace cinco años que lo estamos pidiendo”, precisó. La plaza Belgrano -a la que también se conoce como San Pantaleón, por la iglesia que está ubicada enfrente- está delimitada por Coronel Olleros, Catriel, Gascón y Alvear.
Presentaciones
“Hemos realizado presentaciones ante la delegación municipal, la sede comunal de San Justo, donde nos derivaron a Medio Ambiente, pero seguimos esperando una respuesta. Uno de los problemas de que causan los árboles es la obstrucción de las cámaras de seguridad, razón por la cual desde la comisaría 3ra. Noroeste se solicitó la poda o la reubicación de las mismas”, dijo Adela. “El otro inconveniente -prosiguió- es que las ramas son más altas que las líneas eléctricas, entonces cuando se produce alguna tormenta se corre el riesgo de que vuelvan a dañar algún cable, como ocurrió en el verano”, apuntó Adela. En ese sentido, la vecina recordó que el movimiento del follaje “provocó la caída de dos cables, por lo que los vecinos tuvimos que improvisar un vallado para que no ocurriera ningún hecho lamentable”. Apuntó a continuación que “frente a la plaza están las paradas de las líneas de colectivos 40 y 180”.