Cuando faltaban días, horas, para iniciar el camino de la nueva temporada, allá por los primeros días de agosto, César Monasterio sufría la fractura oblicua de cúbito izquierda. Hoy, a casi tres meses, el arquero de Almirante Brown no se apura, pero mantiene el paso firme y sin interrupciones en su recuperación. Claro que en el Mundo Almirante se ha colocado en el centro de la escena el partido con River, de la última fecha. El hincha, ante Desamparados de San Juan, dejó establecido que quiere jugar en Casanova. Y Monasterio, que espera el momento de volver, apoyó esa postura. “Sería más lindo jugar en nuestra cancha y hacerles sentir la categoría”, estableció.
César Monasterio, fiel a su tono reflexivo, en diálogo con este suplemento, expresó que “con esto de la necesidad de dinero para hacerle frente a deudas y gastos, los clubes acceden a salir de sus estadios y con ello lo deportivo queda en segundo plano. Así, nadie ha logrado hacerle sentir a River la categoría. Y nosotros podemos hacerlo, porque en nuestra cancha no se van a sentir tan cómodos como en las que han jugado que son todas de primera, en cuanto a las dimensiones”. Y añadió: “La B Nacional ha cambiado por River, por Huracán, Gimnasia, ya que tiene más trascendencia”.
En ese sentido, si bien todavía faltan varias semanas, la dirigencia mirasol tiene claro que Almirante Brown no quiere salir de Isidro Casanova para recibir a River. El Fragata Sarmiento está para albergar 25 mil personas, aunque de ser habilitado para ese partido lo harían por menos, pero el punto a cumplir, y sin errores, será que se generen disturbios. Es que una escaramuza podría derrumbar todas las ilusiones de evitar que River saque a Almirante de La Matanza.