Cada cruzada apunta a 500 familias y hasta allí llegan ropa, juguetes, alimentos, colchones. "En este tiempo me di cuenta de algo: saben trabajar, es mentira que no quieren, sucede que nunca tuvieron medios. Por eso hemos sumado herramientas de agricultura y de carpintería", comenta Cristina Sánchez.
Todas las donaciones que la fundación recibe son guardadas en galpones, en donde se selecciona, se lava, se perfuma y se embala para luego cargar en los camiones que Cristina Sánchez se encarga de contratar. Y ella no detiene su marcha con su alma luminosa y decide regalarle al universo y a sus prójimos todo el amor que es capaz de dar.
Hogar San Francisco, entre los beneficiados
La actividad de la Fundación Corriente Cálida Humanística (FCCH) encontró base en La Matanza, en donde las caricias al alma desembarcan a menudo en el Hogar de Ancianos San Francisco, ubicado en Triunvirato 3964 y Camino de Cintura, Villa Luzuriaga, que alberga a 33 ancianos, con distintas patologías.
La FCCH llegó a ese lugar con la intención de llevar alegría para mejorar la calidad de vida de quienes los esperan cada fin de semana, en los que se realizan distintas actividades, como peluquería, manicuría, baile, juegos de mesa, lectura, huerta, festejos de cumpleaños, complementos de meriendas, asado de gala.
Además, se colaboró con la limpieza del parque, mejoramiento de paredes, con diferentes tareas de mantenimiento del lugar y, además, se donaron 40 acolchados.
Para donaciones
Para hacer llegar donaciones a la fundación, con sede en Morón, las vías son las páginas web www.fa ce book.com/corrientecalida, www .fundacioncch.org.ar o dirección de correo electrónico contacto @fundacioncch.org.ar
Los talleres de desarrollo personal que encabeza Cristina Sánchez en la sede de Morón se transforma en el primer y sólido eslabón para auxiliar al hermano wichi o al hermano criollo del Impenetrable o a los ancianos de asilos de Morón y La Matanza. Es que los participantes de esos talleres de reflexión, que llevan a reconocer quién es uno, desparraman solidaridad y amor a su paso.
Así, la Fundación Corriente Cálida Humanística que no recibe aportes de ningún tipo, encuentra respaldo en la gente que se acerca y se interioriza de la existencia de una tarea solidaria y colabora.
"Aquí se unen voluntades", comenta Cristina. Estos talleres de reflexión cuentan de tres etapas y la tercera es de liderazgo, que implica desarrollar un trabajo solidario fuera de la fundación, en un orfanato, en un asilo de ancianos o en la entidad que tenga necesidades.
"Un día vino el cacique wichi, Mario. Conoció a la gente que es parte de las donaciones y allí habló, agradeció y, entre otras cosas, dijo que les hacía falta una moto sierra. Fue el día en que los planetas se alinearon, porque justo ese día uno de los participantes de los talleres había traído como donación una moto sierra", relata Cristina Sánchez, que no descansa, piensa, proyecta y no parece que haya algo que la detenga.