De todos modos, el técnico del Verde admitió que el error del árbitro fue grosero. "Era fácil de ver la jugada. Era uno nuestro contra uno de ellos y un volante nuestro que llega desde atrás. El delantero nuestro la toca para el volante que venía trepando y que concretó. Increíblemente lo anuló por supuesto off side. Como será que hasta la gente de Dock Sud se reía", explicó. Y acerca de los colegiados, analizó: 'Son jóvenes, les falta la experiencia que da el oficio y eso los lleva a fallar en lo técnico. Me inclinó por entender que fue un pecado de juventud. Además, un día te perjudican y en otro te benefician, es así, siempre lo fue".
En otro orden, en diálogo con este suplemento pasó por el presente del equipo, que parece cada vez más resignado a pelear en el cuadrangular el segundo ascenso. "Hay que sumar puntos y jugar sólo el próximo partido. En el fútbol nunca se sabe qué puede pasar, pero si vamos al cuadrangular nos será muy útil terminar bien arriba para definir de local", aseveró Della Picca, quien agregó: "Merecimos más, pero no concretamos lo que generamos. Pero también hay otras aristas que entregan cosas positivas del equipo. Por caso, en ocho partidos sufrimos un solo gol (en el partido pasado ante el Docke) con lo cual la defensa está sólida y este es un buen punto de partida, ya que cuando el equipo empiece a acertar más podremos sumar más y mejor".
Por otra parte, el mal de ausencias complicó al Villero, y lo sigue complicando. Della Picca no tenía confirmado el equipo que recibirá mañana desde las 15.00 a Berazategui por la 33ª fecha de la Primera C. Está claro que Gustavo Fernández regresará al primer equipo y Juan Carlos Montero volvería al banco de los suplentes, mientras que Walter Mendoza o Lucas Modolo asoman como para reemplazar a Portillo. Así el equipo iría con: Anconetani; Mendoza o Modolo, Groothuis, Cafferatta y Ordano; Marzoratti, Zárate y García; Moreno; Arriola y Fernández.