Buttera explicó que el problema que presentan los nuevos trenes es que se recalienta el motor que suministra aire acondicionado a las unidades, lo que provoca que otros motores levanten temperatura, provocando su detención, lo cual provoca "inconvenientes operativos, como demoras o cancelaciones, un servicio malo".
Puntualizó que "no son cuestiones relacionadas con los trabajadores ferroviarios", y reveló que se está buscando reemplazar las partes defectuosas, con los repuestos provistos por el fabricante chino, o bien elaborados en Argentina. "Se está hablando con industriales nacionales", precisó.
El secretario general de la Seccional Tapiales de la Unión Ferroviaria indicó a continuación que "le planteamos a la empresa (por la estatal Trenes Argentinos Operaciones) que se resuelva pronto esta situación, con la puesta en circulación de locomotoras y coches que fueron apartados de servicio aunque están en buenas condiciones por la incorporación de los coches motores".
Y contó que la crisis que sufre actualmente la Línea Belgrano Sur la encuentra sin dos locomotoras que fueron transferidas a la Línea Belgrano Norte (que opera la empresa privada Ferrovías) junto con varios coches.
Otro inconveniente es que se encuentra demorada la construcción de un depósito destinado al alistamiento (para revisión y reparaciones menores) de los nuevos trenes en Tapiales.