Atlético Lugano había arrancado el torneo sin perder en su reducto de Tapiales, con tres empates y una victoria. Si bien la cosecha no era la esperada, el no perder de local garantizaba una sumatoria de puntos, que con algún buen resultado en condición de visitante, permite armar una campaña con aspiraciones. Hasta que el fin de semana pasado, cayó en el estadio José Moraños por 3 a 1 con el único puntero Argentino de Merlo, luego de empezar ganando y pese a que mereció algo más.
Ahora, los dirigidos por Ariel Melián recibirán a General Lamadrid, hasta hace un par de fecha, otro de los líderes de la Primera “D”, con la consigna de volver a hacerse fuerte en casa y para ello, necesita un triunfo ante los de Villa Devoto, uno de los candidatos al ascenso. El encuentro se disputará el sábado en el insólito horario de las 11, que pocas veces se utilizan en estos días y en general se aplica a los domingos. Y todo responde a directivas de la Aprevide y que el club debe acatar, ya que la otra alternativa era jugarlo un día se semana.
Sin poder contar todavía con el defensor Gustavo Gabriel Varela, quien fuera expulsado en la victoria ante Deportivo Muñiz y recibió tres fechas de suspensión, de la que solo cumplió una, el Luga entrena en un complejo de Aldo Bonzi y el entrenador buscará variantes para que el equipo pueda repetir lo hecho en el primer tiempo ante los de Merlo Norte y no caer en el rendimiento como le sucedió en el complemento, cuando se mida ante el elenco carcelero.
Ya sin problemas de otrora con los promedios, en Tapiales se apunta a volver a clasificar a una liguilla por el segundo asceno, una meta que no se consigue desde hace muchos años. Por el momento, por apenas un punto está afuera de zona de reducido, aunque metido en un pelotón de equipos de la divisional que son muy irregularidades en sus rendimientos. En 9 partidos apenas cosechó 10 puntos, producto de un par de triunfos, cuatro empates y tres derrotas.