Se trata de núcleos en los que actualmente hay medidores comunitarios, por lo que el costo de la energía no lo abonan los vecinos, sino el Estado, registrándose -según revelaron fuentes confiables- a este medio, consumos excesivos. "Se utiliza por ejemplo para calefacción las estufas eléctricas, que no son las más económicas, sino las que funcionan a gas", señalaron. También se registran actividades industriales clandestinas, como talleres textiles, cuyas máquinas registran un fuerte consumo.
Como muchas de las instalaciones domiciliarias no cuentan con los elementos de seguridad habituales -disyuntores, llaves térmicas o los sencillos tapones- los consumos elevados provocan que se activen los mecanismos de protección de los transformadores, quedando sin energía todo un barrio.
El encargado de verificar el cumplimiento del programa "Luz Para Todos" en el distrito será el coordinador general de Obras Públicas Alberto Bordenave, quien ya tiene a su cargo el cumplimiento del Plan Nacional de Uso Racional y Eficiente de la Energía (PRONUREE), a cargo del cambio de lámparas comunes por focos de bajo consumo.