Y el rumbo hacia el blues quedó marcado en el tiempo. 'Fue una noche que estábamos cansados, veníamos de ensayar y escuchamos a Bogan: nos dijimos qué estamos haciendo. Y ahí nos mandamos por este camino, nos hicimos bluseros', explica Pablo.
Cada uno atiende sus tareas cotidianas porque no viven de la música, pero los jueves es el día para juntarse. 'Hace ocho años que estamos juntos y todos los jueves, viento calor frío, se ensaya, es el día que uno espera, es el día tranquilo, es el cable a tierra'.
Pablo a donde vaya lleva a La Tranquila en su camión mientras recorre Buenos Aires. 'Subo al camión a las 8 de la mañana y vamos con La Tranquila y muchos me preguntan por esa banda que suena y les digo que soy yo. Parezco BJ (risas)', afirma Pimpinelli. 'La Tranquila es una banda que viene tocando con mucho sacrificio, no bajamos los brazos, y nos ayuda la conexión que tenemos entre nosotros, los compañeros', resume el bajista y voz. Y Matías añade: 'En vivo la banda suena muy bien. Si lo técnico acompaña sonamos espectacular. Esa fuerza en vivo nos da más para potenciarnos'.
'Todo está hecho a pulmón y cada uno tiene su laburo, pero lo bueno es que todos tiramos juntos para el mismo lado. Y ojalá que tengamos la chance de tocar para más gente', se ilusiona el líder de la banda de La Matanza.