Tras la muerte de un joven estudiante que quedó atrapado en medio de un enfrentamiento de bandas en el barrio Villa Dorrego, en González Catán, y luego de que balearan en la cabeza a un joven boliviano en un ataque xenófobo en la zona de boliches de Ramos Mejía, vecinos y, también, desde el Municipio de La Matanza expresaron su preocupación ante el incremento de peleas entre pandillas de adolescentes armados que mantienen “una rivalidad a muerte” por los simples hechos de pertenecer a diferentes barrios o haber nacido en otros países. Si bien estos enfrentamientos datan de muchos años atrás, la polémica resurgió debido a que, actualmente, son más los casos de chicos muertos por impactos de bala, lo que marca una nueva tendencia en la modalidad de atacar, ya que antes sólo se reportaban heridas por golpes de puño, piedras, palos y fierros, y, en los peores casos, heridas de arma blanca. En diálogo con este medio, el titular de la subsecretaría de Seguridad de La Matanza, Osvaldo Camerucci, se mostró preocupado por esta problemática y aseguró que “desde el municipio se trabaja intensamente para solucionar este tipo de casos y todo lo que refiere a los temas de seguridad”. “Obviamente me preocupa esto, a todos acá no preocupa; nadie se puede hacer el distraído porque estos casos pasan. Nos han dado instrucciones a fin de que hagamos todo lo posible para evitar este tipo de situaciones, pero algunos hechos son imposibles de evitar” explicó el funcionario de seguridad. Asimismo, Camerucci sostuvo que “el programa de seguridad es muy completo ya que se trabaja ayudando a la policía con los 60 patrulleros y las 237 cámaras que hay distribuidas por las zonas estratégicas del distrito”. “La Matanza es enorme, es la quinta provincia. Nosotros hacemos todo lo posible para evitar las peleas, tenemos cámaras en escuelas y también patrulleros, pero tenemos más de 400 escuelas y hacemos prevención para más de dos millones de personas, no podemos tener un patrullero en cada colegio”, consideró. Y por último, el funcionario manifestó que “la preocupación fundamental de Intendente (Fernando Espinoza) es la seguridad, por eso desde esta subsecretaría coordinamos con todas las áreas y con los foros de seguridad, hablamos permanentemente con los vecinos; y desde el Municipio se dan constantes charlas en las escuelas para concienciar a los chicos sobre la violencia y el uso de drogas”.
Muertes evitables
En los últimos días, un joven de 19 años murió tras recibir un balazo en el abdomen durante una pelea entre bandas a la salida de un colegio de Villa Dorrego, localidad matancera de González Catán. Los enfrentamientos entre ambos grupos fueron protagonizados por adolescentes de entre 13 y 19 años que mantienen una disputa desde hace tiempo en ese barrio. Fuentes policiales informaron que el hecho se inició cuando se pelearon las dos bandas, una de ellas denominada “los placeros” y la otra “los del fondo” y, como consecuencia de ello, dos jóvenes, de 17 y 19 años, resultaron heridos. Los chicos fueron trasladados de urgencia a un centro asistencial de González Catán, pero el más grande de los dos, identificado como Facundo, falleció horas después tras la herida que recibió en el abdomen. Efectivos de la comisaría de Villa Dorrego, de acuerdo a los datos aportados por testigos, identificó al autor de los disparos y detuvo a un joven de 19 años, quien está sospechado de ser el autor de los disparos, y en su poder se encontró una pistola calibre 22.