Las falencias en el transporte autorizado han permitido la aparición de servicios irregulares, conocidos popularmente como “truchos”. Entre otros, hay uno que vincula Ruta 3 kilómetro 29 con el centro de González Catán, y otro une Virrey del Pino con el Mercado Central. Sin máquinas expendedoras, el pago se hace con billetes, algo que los hace atractivos ante la constante falta de monedas. Pero en los últimos días, el incremento de sus tarifas ha generado las consiguientes quejas. “Venían cobrando 1,50 peso de boleto mínimo, pero ahora pasaron a 2 pesos, aduciendo que aumentó el gas oil y que están reparando las unidades. Pero hay muchas que en las ventanillas y las puertas, en vez de vidrios, tienen plásticos”, se quejaron varios usuarios.