Vecinos del barrio Emilio Castro de Rafael Castillo -delimitado por Polledo, Marconi, Billinghurst y Santa Cruz (la calle aledaña al ramal ferroviario de la Línea Belgrano Sur, LBS)- señalaron la necesidad de concretar mejoras en la zona. Los frentistas precisaron que dieron cuenta de sus inquietudes en la delegación municipal, pero “nos contestaron que carecen de personal”. Uno de los puntos complicados es la intersección de Billinghurst y Bedoya “donde no pasa nadie, ni caminando, por el mal estado de ambas calles”. Y otro es el cruce de Bruix y Esquiro, a tres cuadras de la renovada avenida Carlos Casares, afirmando: “Los caños de desagüe están rotos, por lo que cuando llueve, el agua sube a la vereda, y no nos queda otra que tapar las rejillas que tenemos en el interior de nuestras casas, para evitar que entre el líquido sucio”. Recordaron que las calles citadas son de tierra y que la zona carece de cloacas, razón por la cual el agua de las piletas se vuelca a la vía pública. “Al tapar las salidas, hay que lavar los platos en un tacho, y luego tirar el líquido en donde se puede”, añadieron. Los trastornos provocados por la obstrucción de los pluviales llevó a los lugareños a romper los caños que están tapados. Al respecto puntualizaron: “Es una tarea que le corresponde a la delegación municipal. Hemos transmitido nuestro reclamo a esa oficina, pero nos han informado que no cuentan con personal para realizar la limpieza de las cañerías”. Los lugareños añadieron que “pensamos que de estos trabajos, que no son de gran envergadura, podrían ocuparse quienes se desempeñan en las cooperativas. Contar con los desagües en condiciones es fundamental”.