El plantel superior de basquetbol del Ramos Mejía Lawn Tennis Club cerró el año con un sabor agridulce. En su visita a Tomás de Rocamora, por la octava fecha de la primera fase de la Liga Nacional B, el Rancho cayó 79-76 y quedó bastante comprometido de cara a la clasificación. Pero, como contrapartida, jugó su mejor partido y a punto estuvo de dar otro golpe. Tal vez ese sea el mayor aliciente para encarar las dos fechas finales, en las que no le quedará otra que ganar y aguardar otros resultados favorables para ver si avanza a la zona Campeonato. La brillante noche de Gabriel Menza (goleador del juego con 25 tantos) no le alcanzó a los dirigidos por Patricio Neilan para quedarse con el triunfo. Arrancaron mejor, siempre estuvieron en partido y en más de una ocasión tomaron apreciables ventajas. Pero las inoportunas pérdidas le impidieron sostener las diferencias y escaparse en el marcador. Ramos llegó al cierre del partido con grandes posibilidades de ganar, pero la fortuna le fue esquiva. A falta de tres minutos, los ramenses se imponían 71-68, gracias a una ráfaga de tres triples de Maximiliano Segón (2) y Matías Cuello. Y con 1m10s por jugar estaban 76-73 arriba. Pero el local no se amilanó y tuvo en Jorge Chahab a su carta ganadora. Primero con un triple que puso a Rocamora a uno (77-76) y -tras un tiro fallido de Menza, que le hubiese dado el triunfo a la visita- con los libres que definieron el pleito. Para los de la calle Echeverría ahora se vienen dos verdaderas finales, en el cierre de la fase. El viernes 7 de enero, cuando se reanude el certamen, serán locales ante Rosario Central, uno de los líderes. Y el viernes 14 recibirán a Los Indios de Moreno, de floja campaña.