Mañana, Sergio Sanders se presentará en Pigüé, en donde se las verá con Jorge Sebastián Heiland, en categoría mediano (72,500 kilos), cuya velada será televisada por TyC Sports. El púgil de Laferrere, tras un parate de más de seis meses, a raíz de problemas personales, había regresado a los cuadriláteros en febrero pasado, cuando perdió por nocaut técnico ante Billy Godoy, en Neuquén. En el medio, a Super Sanders (un récord de 17 victorias -11 ko-, 5 derrotas -4 ko- y 2 empates) se le cayó la chance para ser retador al título Latino OMB de los medianos. De todos modos, Sanders dejó la categoría super welter (69,800), ya que “era demasiado sufrimiento dar el peso”, explicó el matancero, quien agregó: “En la pelea contra Ulises López estuve tres días tomando solamente té para dar el peso, horas antes del pesaje tuve que saltar la soga dentro de un sauna y para subir a la balanza debí hacerlo desnudo porque no llegaba. Y todo eso, en la pelea, me pasó la factura, ya que me quedé sin resto físico”. Luego de la derrota ante Cloroformo López, en Entre Ríos (por el título argentino), ocurrida el 20 de abril de 2010, Sanders (30 años, 17-4-2, 11 K.O.) volvió al ring en agosto del año pasado, cuando empató con Alejandro Falliga, tras seis rounds en el Club Defensores de Hurlingham. Tras esa pelea, el púgil de Laferrere sufrió una tragedia en su familia, que lo alejó por un tiempo de la actividad. Es que su hermano, Cristian, de 33 años, fue asesinado por un delincuente en la zona de Villa Madero. Esto, como es lógico de entender, produjo un bajón anímico en Sergio Sanders, quien junto a sus cuatro hermanos, debieron encargarse de apoyar a sus padres ante tamaña situación. El tiempo pasó, en diciembre volvió al gimnasio a pleno, siempre bajo las órdenes de su entrenador, Carmelo Cuello, y tras un traspié en Neuquén, Super Sanders buscará retomar la senda ganadora en el boxeo.