Posteriormente, se realizó un procedimiento en un local de Cristianía 5766, Ciudad Evita, donde funcionaba un importante punto de venta de quiniela clandestina asociada a la red desmantelada.
Allí se secuestró una gran cantidad de dinero y de elementos utilizados en la comercialización de apuestas. También, fueron aprehendidos y puestos a disposición de la Justicia dos hombres encargados de recolectar el dinero y las apuestas de otros puntos de venta.
Asimismo, se detuvo a dos mujeres empleadas del lugar, una de las cuales se constató que era menor de edad. En este sentido, se advirtió que la presencia de menores en lugares donde se hacen apuestas clandestinas es un serio agravante para los imputados, tal como lo establece la Ley 13.470. Independientemente de ello, la Justicia buscaría establecer si se encuentra ante un posible caso de trata de personas.
Tras el operativo, el presidente del Instituto, Melitón López, afirmó que "hace un año que estamos combatiendo al juego ilegal sin tregua. Esta estructura que logramos desbaratar presenta aspectos que son típicos de las mafias del crimen organizado. Esto ha sido un golpe contundente en los cimientos de esta actividad ilegal".
En el segundo operativo se logró detener al capitalista y líder de la organización marginal, quien inicialmente había logrado evadirse.
La detención fue llevada a cabo en momentos en que el prófugo -se reveló- se encontraba
extrañamente dentro de una agencia oficial de la Lotería de la Provincia, ubicada en Villa Luzuriaga.