El nuevo pontífice tiene otro punto destacado de relación con el distrito, ya que presidió la Eucaristía en un congreso que se realizó en la cancha del Deportivo Laferrere, el 20 de octubre de 2005.
Contacto permanente
En diálogo con este medio, monseñor Suárez señaló que con Bergoglio tenían un contacto permanente, ya que todas las diócesis del Gran Buenos Aires dependen de la Arquidiócesis de Buenos Aires -a cuyo frente se desempeñaba el ahora Papa- "por lo que cada dos meses nos reuníamos con él, para analizar la marcha de la Pastoral. Es un hombre muy agradable, muy preparado, muy culto y muy cercano a la gente".
Luego recordó que Bergoglio "estuvo presente en mi ordenación como obispo en la Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús (conocida como el templo redondo, ubicada en las inmediaciones del cruce de Camino de Cintura con avenida Don Bosco, en Villa Luzuriaga), el 23 de diciembre de 2000", y luego al asumir como primer titular de la Diócesis de Laferrere (que abarca el sector del distrito ubicado al Oeste de la avenida Cristianía y el municipio de Cañuelas) el 29 de diciembre del mismo año.
Además monseñor Juan Horacio Suárez recordó que "el 20 de octubre de 2005 realizamos un congreso muy concurrido en la cancha del Deportivo Laferrere" en la que participó el ahora nuevo Papa para presidir la Eucaristía.
Destacó luego que quien se venía desempeñando como arzobispo de Buenos Aires "llevaba personalmente ayuda a la comunidad terapéutica Revivir, ubicada en Máximo Paz (en el partido de Cañuelas), una entidad civil con la que colabora nuestra diócesis".
El obispo laferrerense contó que el anuncio de la designación de Bergoglio como nuevo pontífice "me emocionó mucho", y consideró que "la llegada de Francisco I es aire nuevo para la iglesia, como fue Juan XXIII".