Desde la Asociación de Profesionales de la Salud (APS) de La Matanza, su titular, Patricia Suar, explicó a este medio que “hay un conflicto interno desde hace 5 años que se viene agudizando, y que se debe a que la cooperadora quiere utilizar el edificio para fines distintos a los de CEMEFIR; por ejemplo, quiso alquilar uno de los pisos para que funcionen dependencias judiciales”.
Suar consignó que “la cooperadora aduce no tener recursos, y por eso hay aparatos que no se reparan o faltan ambulancias para traslados”, y apuntó que el cierre del martes “fue una decisión unilateral del titular de la cooperadora de cerrar hasta que no se resuelvan los conflictos”.
La titular de APS apuntó que “hay que buscar la manera legal de que el edificio sea municipal. La comuna tiene a su cargo el personal y la aparatología, y fue la comunidad la que aportó para la construcción del edificio”.