Daniel Vázquez es de Moreno, Mariel, su esposa, de San Antonio de Padua. Formaron una familia, antes que Feli se sumaron a la vida de Nicolás, de 13 años, y Luna, de 8. Mariel es ama de casa y Daniel hace trabajos de jardinería, electricidad domiciliaria, y changas. "No puedo buscar un trabajo con horarios porque dependo mucho de Feli, y en ningún lugar me van a bancar faltar, irme más temprano o llegar más tarde, ya que debemos llevarlo a diferentes lugares para rehabilitación y encargarnos de él durante todo el día. "Me voy a dormir tipo 1.30 y a las 6 me levanto para empezar a atender a Feli", explica y añade: "Hay gente que entiende lo que me pasa, que estoy todo el día con mi hijo, pero también está la gente que piensa y dice que no trabajo para vivir de las campañas por Feli. Pueden decir lo que quieran, yo no me hago problemas por esas cosas".
"Para atenderlo necesitamos insumos, que nos llegan por donaciones, como alcohol en gel, algodón, pero debemos comprar pañales para adultos, leche maternizada, que es su único alimento y esto hay que comprarlo", dice Daniel.
Uno de los ingresos es la campaña de juntar tapitas y llaves de bronce. "A las tapitas las separamos por colores y vendemos todo y eso nos ayuda para hacer frente a los gastos", manifiesta. Y siguen juntando porque en junio de 2016 "está pactado realizarle el tercer implante de células madres, que se hará en La Plata", adelanta.
Para colaborar, en Facebook Tías y Tíos ayudando a Feli, o bien a los teléfonos 116-953-1796 y 115-183- 9478.