28 de enero 2011 - 00:00
Vecinos de Catán tienen temor de salir a las calles
Las calles Clay y Mirador son señaladas como peligrosas por los vecinos.
El barrio Lasalle de González Catán se encuentra conmocionado por la ola de inseguridad que se vive; y los vecinos, quienes se encuentran cansados de esta situación, declararon que “el asunto está cada vez peor”, a la vez que señalaron que “es una zona liberada” para la comercialización de estupefacientes, los hurtos y robos a mano armada, los enfrentamiento a tiros entre bandas y el desguace de automóviles robados. “Ya hemos denunciado este problema al 0800 de Gendarmería Nacional pero no pasa nada, siguen las corridas, los tiros y los robos día a día”, manifestó un vecino que pidió resguardar su identidad por temor a represalias. Según señaló, hay lugares que ya son conocidos por todo el vecindario en donde se vende droga a los menores, quienes luego, bajo el efecto de los narcóticos, protagonizan la mayoría de los robos y actos de vandalismo que se sufren en el barrio. Tiempo atrás, en la zona se realizaron varios allanamientos de drogas con saldo positivo pero, con el pasar de los años, no se realizaron los mismo trabajos y el paco “copó las calles”. “Pibes de 14 o 15 años le roban el celular sobre todo a las mujeres en la parada de colectivo que está justo pegada a la villa Arroyo Las Víboras”, señaló el vecino, quien también sufrió un intento de asalto en los últimos días. “Perdí el colectivo y salí a trabajar con el auto, a las pocas cuadras me tiraron un piedrazo para que frene pero seguí. Después me enteré que al conductor del Renault 12 que iba adelante le robaron todo porque le reventaron el parabrisas y tuvo que frenar”, relató indignado. Entre las calles Enrique Clay y Mirador, a metros del Club de Portugueses, hay un terreno baldío y, según indicaron, los vecinos ven con cada amanecer un nuevo auto prendido fuego que fue abandonado en el lugar. Según informaron los lugareños, se elevaron varios reclamos en la comisaría pero “nos dicen que tienen sólo 2 móviles y que ya tienen identificados a los ladrones pero no pueden hacer nada”. “No se ven gendarmes en estas calles”, criticaron en alusión al Operativo Centinela que ejecuta el Ministerio de Seguridad a cargo de Nilda Garré. “Los menores están dados vuelta y, encima, si les decís algo te amenazan. Por eso la gente no los denuncia, se quejan pero al mismo tiempo les tienen miedo”, manifestó otro frentista.