Vecinos de Villa Carmen, González Catán -a la altura del kilómetro 31 de la Ruta 3- reclaman la construcción de un desagüe -que evitará las periódicas inundaciones y permitirá la construcción de pavimentos- como así también la habilitación de la red de agua potable, instalada hace casi cuatro años. Una de las habitantes de la zona, Nélida González, precisó que “vivo sobre Barragán, a dos cuadras de la Ruta 3 y de la Obra del Padre Mario. A pesar que es la única calle que tiene salida a la ruta, y cuenta con un semáforo en ese cruce, es de tierra”. La lugareña añadió que “para canalizar el agua de lluvia, hay profundos zanjones, que obligan a colocar en los cruces de calles caños de grandes dimensiones. Pero no son suficientes cuando hay fuertes tormentas, viene el líquido de una amplia zona de Catán, y termina entrando en las casas. Para evitarlo, tuve que construir paredones en el frente que evita los anegamientos. Pero como se inunda la calle, si estoy afuera de mi hogar cuando llueve, no puedo volver hasta pasado un buen tiempo, y si estoy adentro, no puedo salir”. “Es muy complicado, no se puede tomar un remise, caminar resulta muy peligroso porque a lo mejor hay un pozo oculto. Tampoco se puede contar con una ambulancia o algún otro servicio de emergencia en caso de una precipitación intensa”, añadió la vecina de Villa Carmen.
Futuro pavimento
Nélida González agregó que “según nos informaron las autoridades, para resolver este problema tienen que hacer una obra hidráulica que tiene un costo de 4 millones de pesos. Y una vez que el desagüe esté concluido, según nos informaron, se podrá pavimentar Barragán”. Apuntó seguidamente que “para que no se vuelva intransitable y puedan circular los vehículos, aunque con mucho cuidado, hace unos días compré cascotes que luego hice colocar en la calle”. A continuación precisó que la calle asfaltada en la zona que tiene salida a la ruta “es Barrientos, que también se inunda”, por la que circula el transporte público.
Sin agua potable
Otro de los inconvenientes que afronta Villa Carmen es la provisión de agua potable. “Hace casi cuatro años que se instaló la red, pero todavía no tenemos servicio. Aparentemente se debe a que faltaba la instalación de un caño maestro”, consignó Nélida González. Luego dijo que “sabemos que el agua de la zona está contaminada. Una alternativa es hacer perforaciones más profundas; yo hice una nueva que tiene 64 metros, pero no todos pueden afrontar el costo, y entonces obtienen el agua de napas superficiales, corriendo el riesgo de contraer alguna enfermedad. Por las dudas, tomo agua mineral, pero cuando uno se baña no queda más remedio que utilizar agua de pozo, y eso también puede ser peligroso”. “Esperamos que cuanto antes puedan habilitar la red”, aseveró Nélida González, para apuntar a continuación: “Aparentemente hace unos días estuvieron realizando trabajos de limpieza de las cañerías, ante la posibilidad de que hubiera alguna obstrucción a raíz del tiempo transcurrido. Es fundamental contar con agua potable en este sector de Catán”.