Por otro lado, cabe destacar que si bien normalmente se habla de erecciones matutinas, las mismas en realidad ocurren durante la noche y durante el sueño, con una frecuencia de entre una y cinco veces, y una duración de entre 15 y 40 minutos.
En el sueño, a su vez, se elevan los niveles de testosterona, cuyo máximo se alcanza a primera hora de la mañana.
Esto, sumado a la acumulación de orina en la vejiga, también puede estimular levemente la erección.
Así que a no sonrojarse si nos despertamos ya saben cómo.