Además, completando la tripulación, iban el navegante, teniente Ramón Saúl Martínez, el sobrecargo Ovidio Ramírez y el mecánico Carlos Roque. Tras sufrir una colisión por la perdida de altura, tras un error de navegación, el avión quedo destruido en cuatro partes en plena Cordillera de los Andes. Tras 72 días de peripecias, desavenencias y momentos de alta dificultad, 16 de los 45 pasajeros lograron milagrosamente salvar sus vidas, tras haber sido visto por un arriero. El 22 de diciembre de 1972, los sobrevivientes fueron rescatados. Se van a cumplir 41 años de este hecho que sin duda, fue un verdadero milagro.