03 de mayo 2015 - 07:00
Garfield llegó de la costa
"A Garfield lo trajimos de la costa, donde veraneamos y después de 5 años que venía a vernos, un día decidimos traerlo a Lanús. Era callejero, en estado de abandono y en la ciudad se adaptó a nuestra casa sin problemas. Pero en sus salidas recibió disparos y tiene un perdigón en la columna, los veterinarios desistieron de operarlo por el riesgo", nos cuentan sus dueños.
"A Garfield lo trajimos de la costa, donde veraneamos y después de 5 años que venía a vernos, un día decidimos traerlo a Lanús. Era callejero, en estado de abandono y en la ciudad se adaptó a nuestra casa sin problemas. Pero en sus salidas recibió disparos y tiene un perdigón en la columna, los veterinarios desistieron de operarlo por el riesgo", nos cuentan sus dueños.

Pero ése no fue el único problema "ya que por una mala práxis le inyectaron mucha corticoides y debió ser internado de urgencia; le dieron un día de vida, entonces nuestra hija le practicó Reiki en el quirófano y sobrevivió. Es un ejemplo de vida, nunca se entregó y hoy enamora a las gatitas de Lanús, sale de farra todas las noches y veranea en sus pagos".