28 de octubre 2014 - 08:00
Las vitaminas esenciales para un crecimiento sano
Las vitaminas son compuestos orgánicos requeridos por el cuerpo, que intervienen en procesos bioquímicos. Son vitales tanto para la vida humana como animal. Por eso es conveniente estar informados sobre la correcta alimentación de los perros, para desterrar algunos mitos sobre sus necesidades alimenticias o poder detectar las carencias que pudieran llegar a tener.
las vitaminas esenciales para un crecimiento sano
Las vitaminas se clasifican como liposolubles, la A, D, E y K, y en hidrosolubles, la B y C. Las primeras se almacenan en los lipocitos del organismo, mientras que las segundas no quedan retenidas en el cuerpo, salvo en pequeñas cantidades. De ahí que aunque son necesarias la ingesta excesiva puede provocar un almacenamiento en la grasa corporal que puede llegar a ser tóxica, sobre todo la vitamina A y la D.

La vitamina A o retinol, juega un papel de importancia con relación a la vista. Su carencia puede causar un retraso en el crecimiento, problemas de pelo y piel, así como reproductivos. En los cachorros pueden generar hidrocefalia y paladar hendido.

La vitamina D o calciferol, es importante para los huesos, porque interviene en el balance de calcio y fósforo en la sangre. Aparte de ingerirla por la dieta se obtiene por transformación de una molécula, llamada ergosterol, con ayuda de la radiación solar.

La vitamina E o tocoferol, es importante en la formación de membranas celulares, respiración celular y metabolismo de las grasas. Además es bien conocida su función como antioxidante y muchos alimentos lo suelen incluir como antioxidante natural.

La vitamina K es sintetizada por el organismo. Afecta la coagulación de la sangre. Es importante saber que los raticidas, precisamente afectan a los factores de coagulación por lo tanto el tratamiento en caso de ingestión accidental por parte del perro será el suministro de una dosis de choque de vitamina K1.

La vitamina C es muy utilizada como suplemento en la dieta canina. Al intervenir directamente en la mineralización de huesos se usa para prevenir la displasia de cadera. Sin embargo no hay resultados científicos que avalen esta teoría. Aunque si se ha visto que pueden resultar eficaces en el dolor que esta enfermedad genera en los perros. También se utiliza para prevenir la formación de cálculos urinarios ya que acidifica la orina.

La vitamina B1 o tiamina se utiliza en casos de pérdida de apetito, debilidad, pérdida de reflejos y del control nervioso. Su ausencia puede ocasionar la muerte.

La vitamina B2 o riboflavina, es esencial para el buen desarrollo del pelo, los músculos y para el crecimiento.

La vitamina B3 o niacina, ayuda al buen funcionamiento de las enzimas. Su deficiencia causa la "lengua negra" en perros y gatos, y se caracteriza por la pérdida de peso, encías, labios e interior de las mejillas inflamadas y enrojecidas. En casos graves, su ausencia produce diarrea sanguinolenta y muerte.

La vitamina B5 o ácido pantoteico interviene en la obtención de energía a partir de hidratos de carbono, grasas y proteínas. Su falta provoca pérdida de pelo, diarrea y alteraciones gástricas. Se ha asociado también con el encanecimiento anormal en perros, mucho más notable en perros de color negro.

La vitamina B6 o piridoxina, ayuda a que el organismo use los aminoácidos, por lo que es totalmente esencial. Su falta puede provocar cavidades en los dientes o lesiones en la piel.

La vitamina B9 o ácido fólico, y la B12 o ciano cobalamina, trabajan en sintonía para fabricar nuevos glóbulos rojos y proteínas. El ácido fólico ayuda a prevenir malformaciones en los fetos, como espina bífida o paladar hendido. De ahí que muchos criadores opten por suplementar a futuras hembras gestantes con ácido fólico a partir del celo y durante la gestación.

Los minerales, son elementos inorgánicos que intervienen en muchas funciones del organismo, como la formación del hueso y el cartílago, manteniendo el equilibrio ácido base, el funcionamiento de los músculos y nervios y en la producción de hormonas.

Se agrupan en dos categorías, los macrominerales, que se necesitan en mayor cantidad, como el calcio, fósforo, magnesio, potasio, sodio y cloro; y los microminerales, también conocidos como oligoelementos, que se requieren en cantidades mínimas, como el cobre, yodo, hierro, manganeso, selenio y zinc.


TIPS

-Durante el embarazo y la lactancia, la perra necesita un extra de vitaminas y minerales; los aportes de nutrientes son necesarios para la formación y desarrollo del feto y luego para el desarrollo de los cachorros durante la lactancia.

El calcio y el fósforo

El calcio y el fósforo deben guardar una relación 1 a 1 (la misma cantidad) o bien 2 a 1 (doble de calcio) para que no haya problemas dependiendo de la etapa vital del animal.

¿En invierno necesitan más?

Se cree que en invierno hay que suplementar la alimentación; esto no es correcto porque si bien requieren mayor cantidad de energía, ese aporte debe ser en alimentos, no en cápsulas.


Mitos y creencias sobre las vitaminas en las mascotas

Con relación a las vitaminas, existen una serie de mitos y creencias, a veces incorrectos y que se admiten como válidos.

Por ejemplo, es cierto que la fibra permite adelgazar sin riesgo, que regulan el ritmo de los alimentos en el intestino. Sin embargo se afirma que si se consume más de lo debido o en exceso, se evacuará tan rápidamente que no se le dará tiempo al organismo a asimilar los nutrientes necesarios que aportan los alimentos, con lo que aparecerán tarde o temprano carencias. Todo esto es falso.

Otra creencia indica que las pastillas de calcio ayudan al crecimiento ya que fortalecen el hueso. También es falso. Los cachorros no poseen ningún mecanismo para protegerse del exceso de calcio, un aporte extra provocará un desequilibrio, incluso puede degenerar el sistema óseo. A su vez dificultará la absorción de magnesio y zinc, con lo que pasarán a ser deficitarios en el organismo, aunque el aporte diario a través de los alimentos sea el correcto.

Hay que tener claro que si el perro recibe una dieta buena con un alimento de calidad no será necesario darle un aporte extra de ningún nutriente, no lo necesitará.

Otra creencia indica que,"cuantas más vitaminas ingiera el animal, mejor". Es falso. Un exceso podría ocasionar más problemas que beneficios. Existen algunos complejos como la vitamina B o la C, que se eliminan por la orina. Sin embargo no sucede lo mismo con los grupos que se disuelven en las grasas, como la A, D, E y K, cuyo exceso se acumulará en los depósitos de grasa que el organismo tiene de reserva, pudiendo alcanzar niveles tóxicos para el organismo.