14 de enero 2014 - 08:32
Mejorar la calidad de vida de los perros con alergia
La alergia es una enfermedad crónica que disminuye la calidad de vida de las mascotas. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, la situación puede mejorar en forma notable. Como actualmente se dispone de más información sobre las alergias que hace un tiempo atrás, es posible realizar un mejor diagnóstico y tratamiento.
mejorar la calidad de vida de los perros con alergia
Las alergias son reacciones causadas por la hipersensibilidad del sistema inmunitario frente a determinadas sustancias. Un perro que es alérgico, nunca dejará de serlo. Aunque hay que tener en cuenta que tanto la intensidad, como los síntomas varían en función de cada caso.

Los síntomas generalmente se desarrollan entre el primer y tercer año de edad, y cuando el animal envejece, disminuyen. La alergia es una enfermedad crónica, que reduce la calidad de vida de una mascota. Sin embargo, con un tratamiento adecuado, la enfermedad puede mejorar en forma notable.

Los alergenos más comunes son el polen, los ácaros del polvo, la saliva de las pulgas, algunos alimentos y las bacterias. Los síntomas más frecuentes se registran en la piel, en el sistema digestivo, respiratorio y urogenital.

Para tener en cuenta otros síntomas pueden ser cuando el animal se rasca en forma compulsiva, cuando se lame o muerde zonas determinadas del cuerpo, o bien si padece infecciones crónicas de piel u otitis que no se curan.

Los perros habitualmente tienen alergia al huevo, a la leche y a la proteína de vaca. También se pueden dar casos de alergia al trigo, la ternera, el cerdo, el pollo y los derivados lácteos, así como a ciertos componentes de determinados alimentos para perros, a los productos de limpieza y al polvo o al polen, entre otras sustancias.

En la actualidad, se tiene más información sobre las alergias que hace diez años, "por eso es posible diagnosticar mejor y más a menudo". Según indican los especialistas, hay razas más propensas a padecer alergias, entre ellas están el Caniche, Golden Retriever, Setter Irlandés, Schnauzer y Yorkshire Terrier.

La alergia por inhalación es una de las más frecuentes. Sus síntomas consisten en que el perro se lame y mordisquea entre los dedos, la zona inguinal y genital, se rasca de manera compulsiva y puede padecer otitis. Esta alergia se diagnostica con un test específico y el tratamiento consiste en vacunas, antihistamínicos, corticoides o champús con propiedades antiinflamatorias e hidratantes.

Si el perro presenta irritaciones en la piel, diarreas o caída de pelo, es conveniente acudir al veterinario para aplicar un tratamiento lo antes posible. Como primera medida se deberán descartar otras posibilidades que también se presentan con estos síntomas, como los hongos o la sarna. Si no se confirma el origen de la enfermedad, es habitual que se indique una dieta hipoalergénica. Consiste en comenzar a darle al perro los alimentos que haya ingerido por primera vez, ampliando el abanico hasta dar con el origen de la alergia, si es alimentaria.

Las alergias son más habituales en animales que consumen comida casera. En estos casos, la colaboración de los dueños es imprescindible para conseguir un diagnóstico y tratamiento adecuado. Los dueños del perro podrán orientar al veterinario a detectar primero el alimento que provoca la alergia, y luego colaborar en el tratamiento y pautas que marque el profesional para evitar más reacciones alérgicas. En el caso de ser una alergia de origen alimentario, se evitará la proteína que la provoque. Actualmente existen alimentos hipoalergénicos que ayudan a mejorar notablemente la salud del perro.

En el caso de alergia al polen o al polvo, el tratamiento consistirá básicamente en vacunas y antihístamínicos. Si el origen está en el contacto de la piel con ciertos productos, habrá que determinar cuáles son y tratar de evitarlos.

Para los perros con piel muy sensible, hay que usar productos específicos de baño antialérgicos. El agua debe estar a una temperatura de 39 grados, y es necesario secar bien al perro luego del baño, para eliminar la humedad. Bajo ningún concepto hay que usar productos específicos para personas, por muy suaves que sean. Porque la piel canina es diferente a la humana, su pH está más cerca de la neutralidad y puede sufrir irritaciones si no se usa un jabón específico.i

TIPS
-Los hámsters pueden sufrir varias enfermedades causadas por ácaros, que les pueden ocasionar problemas en la piel como picazón, enrojecimiento, secreciones en el oído y pérdida de pelo.

Conductas independientes
-El instinto de cazar en los gatos no necesariamente se debe a la satisfacción alimenticia. Son conductas independientes (alimentarse y cazar) regidas por diferentes zonas cerebrales.

¿Se gastan las uñas?
-Las uñas de los perros que caminan siempre por superficies lisas no se desgastan debidamente. Por eso conviene cortárselas periódicamente y que lo haga el veterinario.


Observar los hábitos del animal para tomar una decisión
Es común que las alergias comiencen a desarrollarse entre el año y los tres años de edad del perro, como también entre los 6 y los 8 años.

Una mascota que es alérgica lo demostrará a través de su piel. Algunos lamerán sus patas hasta que estas se irritan; las patas son el único lugar donde los perros tienen glándulas sudoríparas, y éstas se inflaman por las alergias.

También pueden frotar la cara contra la alfombra o el sillón, intentar rozar los costados de su cuerpo contra muebles o paredes.

Las alergias le producen infecciones del oído, porque las glándulas sobreproducen cera como una respuesta a la alergia. Las lesiones de piel por alergia se producen usualmente porque el mismo perro se muerde o rasca.

A veces pierden pelo, y la piel puede estar reseca, roja o grasosa dependiendo del perro. Es muy común que se produzcan infecciones bacterianas secundarias debido a estas lesiones de piel que ellos mismos se hacen.

Hay que tener en cuenta que las mascotas comúnmente son alérgicas a los árboles, pasto, polen, telas como lana o nylon, materiales de plástico o goma, comida o aditivos, productos lácteos, ácaros y por supuesto a picaduras de pulgas e insectos.

Siempre es conveniente que el animal siga una dieta adecuada y balanceada, y no alimentarlo con restos de comida, que pueden provocarle, además de alergia, otras dolencias.

Acudir al veterinario y procurar recordar los últimos alimentos que ha consumido el perro o los productos y sustancias nuevos con los que ha estado en contacto durante las últimas horas, será de gran ayuda.

Una vez que el profesional tenga un diagnóstico, es conveniente colaborar para aplicar el tratamiento en forma constante, ya sea con medicación, restricción de ciertos alimentos o productos, para lograr una mejor calidad de vida para el perro.