04 de febrero 2014 - 00:01
Una buena comunicación con la mascota es vital
Tristeza, enojo, satisfacción, ganas de jugar o salir a pasear, nuestros perros tienen distintas formas de hacerse entender; con sonidos, ladridos, gemidos y otras actitudes, podemos saber qué quieren. Sólo hay que estar atentos a las distintas reacciones que pueda tener nuestra mascota para saber con exactitud lo que le sucede.
una buena comunicacion con la mascota es vital

Si se observa con atención las reacciones del perro con el que se convive, será posible llegar a conocerlo lo suficiente como para adivinar con bastante exactitud qué le sucede, qué quiere transmitir con tanta insistencia o qué es aquello que está ocultando.

Para tener una aproximación lo más certera posible y saber interpretarla, será conveniente analizar las señales más significativas que nos pueda ofrecer.

Una de las características que hay que tener en cuenta es que un perro que no ladra, es como una radio sin parlante. La potencia del ladrido constituye una valiosa fuente de información. Por ejemplo los tonos bajos representan amenazas o principio de ataque. Sin embargo, antes de hacer una interpretación hay que considerar el tipo de actividad que la mascota está practicando.

Si está jugando, un ladrido bajo podría ser síntoma de diversión. Por ejemplo, el ladrido agudo y corto durante la disputa de un objeto significa que está concentrado y que su objetivo es, sin duda, ganar la partida. Por otro lado, cuando la modulación es alta, se intuyen situaciones de dolor, miedo o, incluso, alegría, como cuando adoptan un tono casi "cantarín".

En cierto modo, el perro emplea el tono de manera similar a los hombres. Se utiliza un timbre bajo cuando hay tristeza; más fuerte en los enojos y alto cuando se expresa dicha o algún otro sentimiento de satisfacción, según explica la española Marta Morales, especialista en conducta animal.

También es importante valorar la frecuencia y duración de los ladridos. Si estos son largos y distanciados entre sí, lo más probable es que el perro esté con muchas ganas de ponerse a jugar; y si además esta actitud va acompañada de movimientos rápidos o pequeñas carreras, no hay duda, necesita salir a la calle.

Por el contrario, si los ladridos son rápidos y continuos, es posible que intente comunicar su preocupación y nerviosismo.

En cambio los gemidos, son una expresión que generalmente va acompañada de gestos lastimeros y ojos caídos. Es el lenguaje propio de los cachorros y, en realidad, tiene un único sonido y tres interpretaciones: hambre, frío o miedo.

Factores externos
Para averiguar qué sucede, es necesario tener en cuenta los factores externos tales como bajas temperaturas ó estado de soledad. Cuando el que gime es un perro adulto, tiene otras connotaciones, y lo más probable es que esté deseando jugar o que tenga necesidad de salir a la calle.


Los suspiros indican claramente decepción o placer. Cuando el aire se expulsa con los ojos abiertos, el perro está manifestando su decepción, algo que él estaba seguro de que iba a ocurrir, no ha sucedido. Si por el contrario el animal entrecierra los ojos, su estado es de total felicidad, todo lo que lo rodea le produce placer.

En cambio el rugido es el lenguaje de los ejemplares de caza, que así demuestran su poderío y seguridad. Es difícil que un perro de compañía los emita, aunque no es imposible. Si el rugido va acompañado de aullidos, el animal está diciendo algo así como "aquí estoy".

Los perros muy mimados que se enfrentan a una situación de disgusto intentan, de esta forma, salirse con la suya. Es la manifestación de un mimoso mal criado.


TIPS
-Los especialistas recomiendan que tres veces a la semana es lo que conviene cepillar el pelo del perro. En el caso de tratarse de pelo corto, para mantener la sedosidad y el brillo. Si nuestra mascota tiene pelo largo, debe ser a diario el cepillado.

Los de agua dulce
-Los peces que más se venden como mascotas hogareñas son los de agua dulce. Aunque los de agua salada suelen tener un colorido más bonito y brillante y son más vistosos.

Tratamiento apropiado
-Si el perro tiene parásitos externos como pulgas o piojos, habrá que usar un jabón recomendado por el veterinario y hacer el tratamiento apropiado.

¿Vinieron del Norte?
-Se cree que los ancestros del Border Collie eran perros nórdicos, guardianes de rebaños de renos, que llegaron a las islas británicas con los vikingos.

Algunas de las interpretaciones que se pueden hacer
dEl saludo consiste en uno o dos ladridos, agudos y breves, pronunciados en un tono intermedio. En cambio una situación de alerta provocará en él modulaciones continuas y rápidas, siempre en un tono intermedio. De esta forma anuncian que algo o alguien desconocido se acerca a su territorio.

La estoy pasando de maravilla: cuando un perro gruñe suavemente y su expresión no deja al descubierto los dientes, sólo puede ser síntoma de placer. Más aún cuando los gruñidos se mezclan con ladridos entre cortados.

Tengo miedo: los perros sólo conocen una forma para expresar temor o inseguridad, y ésta consiste en emitir gruñidos irregulares que van variando la intensidad.

Apártate de mi lado: un perro enojado que quiere lanzar una advertencia a su contrario emitirá un gruñido suave y constante. Según va subiendo la frecuencia, aumenta la amenaza hasta llegar a un gruñido sonoro, con colmillos descubiertos y actitud amenazante, "el combate va a empezar".

En cuanto a los aullidos, algunos estremecen, y otros sólo se emiten para llamar la atención.

¡Cómo me duele!: si a un perro le pisan la cola, emitirá un aullido alto y muy breve, equivalente al ¡ay!, humano. Es la respuesta a un dolor que le ha llegado por sorpresa.

Me muero de miedo: exactamente igual que el anterior pero acompañado de actitudes temerosas como encogimiento y cola entre las patas.

¡Quiero jugar!: cuando los aullidos son repetitivos, entrecortados y se emiten en un tono ascendente, el perro intenta llamar la atención del amo para que se una a la diversión.