22 de junio 2011 - 00:00
Aseguran que a la peluquera la asesinaron por venganza
Sigue el estupor por el crimen de la mujer en su vivienda de Haedo. Los vecinos organizaron una marcha para que se esclarezca el caso. Los investigadores no creen que se trate de un robo clásico. Por el momento no hay detenidos.
Sabrina Elizabeth Bellosi tenía 30 años, estaba casada y era madre de un nene de 3 años. Estudiaba abogacía con pasión, y la carrera la costeaba con las ganancias de una peluquería que ella misma había abierto en el garaje de su casa de Haedo. Nunca imaginó lo que ocurrió el pasado jueves, cuando un sujeto de unos 30 años bajó de un auto en la puerta de su vivienda, tocó el timbre y, cuando ella abrió, le descerrajó un balazo en el rostro que acabó con su vida. A partir de ahí todo es estupor entre los familiares de Sabrina y los vecinos, que el mismo día del crimen organizaron una marcha pidiendo seguridad y justicia. Desde la investigación, se indicó que “no creemos que haya sido un robo clásico, sino más bien un crimen por venganza, pero es posible que tenga relación con una denuncia que hizo la víctima”. Por el momento, sin embargo, no se acreditan detenciones. Entre los vecinos no hay dudas de que el homicidio se perpetró para “tapar” una denuncia que la mujer había realizado a fines de mayo. “Ella la pasó mal con un tipo que se vino a atender un par de veces a su peluquería. En la última supuestamente llegó para hacerse unos claritos, pero cuando Sabrina lo dejó solo intento entrar a su casa. Parece que quiso violarla o robarla, no se sabe bien”, dijo Ezequiel, un vecino. En ese marco, según pudo averiguarse, Sabrina se defendió del ataque, gritando y tratando de resistir los golpes del sujeto. “Sabri terminó con serios golpes en todo el cuerpo, incluso tenía una fractura en una costilla. Andaba con una faja. La sacó barata”, dijo Diego, otro vecino. Asimismo, se indicó que el agresor abandonó el lugar, tratando escapar, pero los vecinos habían escuchado los gritos de Sabrina y lo persiguieron, dándole captura a unos 200 metros. A partir de ese momento, nada fue igual para Sabrina. Hizo la denuncia correspondiente y el sujeto quedó formalmente detenido. Los vecinos cuentan al detalle toda la situación ya que sospechan, o directamente están convencidos, de que el ataque con arma de fuego que terminó con la vida de la mujer está vinculado a esa denuncia. “Sabri no se metía con nadie. Tenía su local y la conocíamos todos. Sabíamos del esfuerzo que hacía por salir adelante, porque tenía el objetivo de recibirse de abogada y lo iba a lograr. Se mataba atendiendo a su familia y trabajando en la peluquería”, dijo María. El negocio y la vivienda de Sabrina está ubicado en la calle Magdalena 728, en un barrio de Haedo “donde nunca pasaba nada violento, pero en el último tiempo eso viene cambiando”. En las primeras horas posteriores al crimen, la policía tenía entre sus hipótesis la posibilidad de un homicidio de características pasionales. “Eso es mentira, absolutamente. Acá nos conocemos todos, y Sabri vivía para su marido (Alejandro), que trabaja todo el día de remisero y el nene de 3 años, que era su vida. Nada más”, dijo. Así, también se descarta el crimen en un robo, ya que el agresor no se llevó nada. Todo indica que el sujeto, apenas consiguió que la mujer se asomara, le efectuó un disparo en el rostro sin dialogar previamente.