23 de noviembre 2011 - 23:03
Asesino de heladero de Morón sigue prófugo
En medio del dolor familiar por un nuevo aniversario de aquel robo salvaje en Morón, el principal responsable del hecho, condenado a 12 años recientemente, sigue prófugo
Este lunes se cumplieron dos años del feroz ataque a balazos al heladero Gustavo Guinch, que luego agonizó hasta que falleció el 29 de noviembre. En medio del dolor familiar por un nuevo aniversario de aquel robo salvaje en Morón, el principal responsable del hecho, condenado a 12 años recientemente, sigue prófugo.
“Está prófugo un delincuente que ya mató, que en el mismo hecho de mi hermano le gatilló en la cabeza a otro hombre, que al salir en libertad volvió a delinquir con armas de fuego y que ahora se escapó de una institución supuestamente preparada para contener a personas peligrosas, dijo Karina Guinch, hermana de Gustavo.
Por la muerte de Guinch, que manejaba una heladería en Morón y hacía el delivery de los pedidos en su auto, fueron detenidos dos jóvenes, ambos menores de edad en aquel momento, que fueron liberados un año después, por disposición judicial, ya que no se puede mantenerlos en prisión preventiva sin condena en juicio por más de 12 meses. “Tuvimos que soportar el dolor del primer aniversario de la muerte de Gustavo con la noticia de que sus asesinos quedaban en libertad”, recordó Karina.
“El juicio se podía haber hecho a los seis meses, estaba todo listo, con los testigos, las pruebas, pero lo fueron demorando y se cumplió el año. Así los liberaron, con la absurda restricción de que no podían tomar alcohol o consumir drogas. Al poco tiempo ocurrió lo obvio. Uno de ellos fue atrapado robando con armas en La Matanza”, explicó la hermana de la víctima.

Juicio abreviado
El juicio oral para uno de los jóvenes -Alexis Sosa, justamente el que fuera detenido por segunda vez- por el crimen del heladero debía comenzar el 7 de noviembre pasado, pero se postergó. Cuatro días después, el viernes último, sin presencia de los familiares de Guinch, se desarrolló un juicio abreviado, consensuado por el fiscal del caso y la defensa del joven, que dispuso una condena de 12 años. “Lo cierto es que ahora nos enteramos que el muchacho no estuvo presente en el juicio, porque el 7 de noviembre lo mandaron a sacar la basura de la institución en la que estaba alojado en Lomas de Zamora y, por supuesto, se fugó”, contó Karina.
“Es un lugar que supuestamente sirve para alojar a presos peligrosos que delinquieron antes de ser mayores de edad, de máxima seguridad. Pero parece que algo falla”. Gustavo