Las personas que habitaban esa quinta eran los padres, el hermano mayor, y un familiar del amiguito con quien Santi compartía sus juegos.
El 9 de diciembre de 2008, los detenidos fueron condenados por el Tribunal Penal 1 de La Plata, a la pena de Reclusión Perpetua por el secuestro seguido de muerte de Santiago Miralles, de 6 años de edad.
La audiencia prevista por la sentencia aplicada a los cuatro secuestradores y asesinos de Santiaguito Miralles se llevó a cabo en la Cámara de Casación Penal 1, ubicada en Comodoro Py, y presidida por los jueces Luis María Cabral, Gustavo Hornos y Eduardo Riggi.
"La absolución de Enrique Eloy Coito Piriz se realizó sin tener en cuenta que éste llegó a su domicilio el miércoles a la tarde estando Santi aún con vida en su propia casa y teniendo la posibilidad de revertir la situación del secuestro, devolviéndolo con vida a su familia, o yéndose de su domicilio por no estar de acuerdo, haciendo la denuncia correspondiente. La opción elegida por este hombre fue quedarse en el lugar para convertirse en partícipe necesario del secuestro y homicidio de Santi, que con solo 6 años no tenia posibilidad de defensa", sostuvieron los padres del niño muerto, y miembros de la ONG que trabaja desde hace cinco años en el distrito de Morón junto a profesionales del Derecho y la Salud, asistiendo en forma primaria casos de víctimas fatales de un delito.