11 de abril 2012 - 00:00
El crimen de Eduardo Angiono aún no tiene condena firme
EL LUNES SE CUMPLIO EL NOVENO ANIVERSARIO DEL TRISTE HECHO
El crimen de Eduardo Angiono aún no tiene condena firme
Eduardo Angiono era productor de seguros y su vida era la familia que había formado. El 9 de abril de 2003, hace nueve años, todo terminó para él, de la peor forma. Ocurrió cuando se topó con un feroz delincuente, Juan José Pagnotta, en ese entonces líder de la banda más peligrosa de Ituzaingó. El hombre, de 62 años, fue baleado a quemarropa, delante de su hija y nieto, de 7 años. El sujeto asesinó a tres personas en un año, mientras la justicia miraba para otro lado. Finalmente, por la lucha de los familiares de las víctimas, lo condenaron. Pero incluso en prisión siguió matando, esta vez a su cuñado. A pesar de todas las pruebas, el malviviente aún no tiene condena firme.
En una carta, la hermana de Eduardo, Alicia Angiono, que por el crimen decidió fundar la asociación Madres y Familiares de Víctimas (Mafavi), relató que “este 9 de abril de 2012 se cumple el noveno aniversario del asesinato de mi hermano Eduardo, ejecutado por Juan José Pagnotta y Gerardo Sebastián Orrego, y un tercero que quedó en libertad por la Ley de Menores 10.067/83”.
“Lo asesinaron con las manos en alto delante de su hija Verónica y su nietito Facundo, de tan sólo 7 años. Pagnotta fue condenado a reclusión perpetua y Orrego a 16 años. A los 2 meses de las sentencias, las causas ya estaban en el Tribunal de Casación Bonaerense dado que la defensa de los condenados apeló. Esperamos y rogamos que las mismas queden firmes por la gravedad del hecho”, sostuvo Angiono, que monitorea el caso de cerca.
Asimismo, al relatar las peripecias que atravesó hasta que el peligroso criminal terminó tras las rejas, Angiono explicó que “en el lapso de un año Pagnotta asesinó a tres personas, e intentó asesinar a otra, quien salvó su vida por quedar la bala alojada en su hombro y fue la única que pudo relatar a los jueces cómo gozaba Pagnotta cuando asesinaba a sus víctimas”.
Pero eso no es todo. Es que el salvajismo del sujeto se mantuvo, incluso, dentro de la cárcel. “En el 2009 Pagnotta asesina a su ex cuñado, ambos estaban detenidos en la U9 de La Plata”, explicó Angiono.
En torno a la etapa del juicio, la mujer indicó que “durante los alegatos, el defensor oficial de Pagnotta y Orrego, el abogado Luis Pablo Carpaneto, manifestó que sus defendidos eran muy jóvenes para no poder ver más la luz del sol. Angiono, Medina y Bogani (las tres víctimas del sujeto) jamás la verán, como así tampoco podrán estar al lado de sus seres queridos, por lo menos no físicamente”.
“Durante los alegatos, siempre miraba el rostro de Carpaneto para ver que sentía al encontrarse con mi mirada. Tardó, pero en un momento levantó la vista y se encontró con la mía, inmediatamente bajó sus ojos y miró un papel que tenía en su mano. ¿Por qué no habrá sostenido su mirada si estaba tan convencido de su defensa? Como cada año quiero recordar a mi hermano con el cariño de siempre y seguir luchando junto a mis compañeras de la ONG para que, entre otras cosas, cada muerte de nuestros seres queridos no haya sido en vano, que otras familias no tengan que pasar por tanto dolor y pedir que nuestra justicia no sea tan benévola con quiénes matan o hacen sufrir a otros”, cerró Angiono.