El cuadro de Tatiana es delicado. Su plena juventud le permitió sobrevivir a un ataque feroz. Ahora pelea por vivir, internada en el Hospital de Niños de La Plata. Pero el drama para la familia Casco no termina ahí, porque con escasos recursos casi no pueden hacer frente a las visitas y tampoco cubrir todas las necesidades que requiere la pequeña desde el fatídico día en que la bala le atravesó la cabeza. En ese sentido, esta semana sus familiares más directos y vecinos protestaron frente al Palacio Municipal de San Martín. El matrimonio Casco, además de Tatiana, tiene otros ocho hijos, y sus posibilidades económicas son escasas. En la marcha, contaron que desde la internación de la víctima en La Plata carecen de alojamiento adecuado, y están durmiendo en plazas o inmediaciones del centro asistencial.