21 de julio 2010 - 00:00
Emotivas jornadas en la Casa de la Memoria
Estela de Carlotto recibió la distinción por su incansable trabajo.
Perduran aún en Morón los ecos de las emotivas actividades para celebrar los primeros 10 años de la creación de la Casa de la Memoria y la Vida, donde se hicieron presentes renombradas figuras. Con las charlas del dramaturgo Tito Cossa, el actor Arturo Bonín y el cineasta David Blaustein culminaron las actividades en este espacio dedicado a recuperar la memoria colectiva ubicado en el mismo lugar donde funcionó el centro clandestino de detención Mansión Seré. Participaron también la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; la presidenta de la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini; el secretario general de la Central de Trabajadores de Argentina, Hugo Yasky; y el escritor, periodista y presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales, Horacio Verbitsky. Además estuvieron presentes, recitando y leyendo textos alusivos, los actores Juan Palomino, Arturo Bonín y las actrices Cristina Banegas y Mirta Busnelli. En el cierre de las jornadas la música estuvo a cargo de Patricia Barone, Tata Cedrón, Alejandra Rabinovich, Palo Pandolfo y Liliana Vitale. Por otro lado, el 1ro. de julio, día del aniversario e inauguración de las celebraciones por la primera década de vida de la Casa, recibieron un reconocimiento del intendente de Morón, licenciado Lucas Ghi; la cantante Teresa Parodi; la actriz Cecilia Rossetto; el escritor Eduardo Sacheri; el cineasta David “Coco” Blaustein; el ex intendente, diputado nacional y fundador de la Casa de la Memoria y la Vida, Martín Sabbatella; el futbolista Facundo Sava; las integrantes de Madres de Plaza de Mayo - Línea Fundadora, Delicia Córdoba, Pepa de Noia y Adelina Molina-, el diputado nacional Carlos Heller; el filósofo León Rozitchner; las periodistas Mona Moncalvillo y Luisa Valmaggia, representantes de Abuelas de Plaza de Mayo y diversos organismos de derechos humanos junto a otros artistas, trabajadores sociales, personalidades de la cultura, intelectuales, periodistas y profesionales.
Acompañamiento
Todos ellos acompañaron durante esta década al Municipio de Morón en la creación y consolidación de este espacio, el primero en Latinoamérica, dedicado a la recuperación y el ejercicio de la memoria colectiva ubicado en el mismo lugar donde funcionó el centro clandestino de detención Mansión Seré, y actual sede de la Dirección de Derechos Humanos del Municipio. “Este espacio hoy refleja el encuentro y el protagonismo, y es un lugar que los y las moronenses hemos recuperado para siempre. Todos los días, cada fin de semana, miles y miles son la demostración de que este espacio ya no puede volver al pasado nunca más, por eso los invito a seguir llenándolo de vida” sostuvo el intendente Lucas Ghi durante el homenaje y agregó: “Este es un reconocimiento, un homenaje, un abrazo inmenso y profundo a los 30.000, a nuestras queridas Madres de Plaza de Mayo, a las Abuelas, a Hijos Zona Oeste y a todos los hijos e hijas, a quienes estuvieron detenidos en este lugar, a los familiares, a los diversos organismos de derechos humanos, a los nietos que recuperaron su identidad, a todos los artistas, músicos, poetas, actores, periodistas, personalidades de la cultura; a Martín Sabbatella, a los compañeros y compañeras. A todas y todos los que lo hicieron posible. Gracias a cada uno de ustedes, este lugar es una apuesta al futuro sin olvidar el pasado, con memoria, cada día renace la vida”.
Sabbatella
“Estamos convencidos de que el futuro habita en la memoria y que esta Casa es el lugar en el que el pueblo y el Gobierno de Morón dan cuenta de su enorme compromiso con la verdad y la justicia. Donde ellos torturaron, acallaron y mataron, hoy hay niños, mujeres y varones, familias, trabajadores, estudiantes, deportistas y centenares de personas, disfrutando, creando y compartiendo distintas vivencias”, sostuvo Martín Sabbatella el día de su inauguración. La gran cantidad de público que pasó por la Casa de la Memoria durante dos semanas tuvo la oportunidad de escuchar diferentes voces que recordaron y revivieron experiencias relacionadas con épocas oscuras de la Argentina y que, por sobre todas las cosas, transmitieron un mensaje de esperanza para el futuro en democracia e igualdad.