11 de mayo 2011 - 00:00
En Ituzaingó luchan para que un crimen no quede en el olvido
Los vecinos de Ituzaingó quieren un poco de justicia en un caso muy controvertido.
El 15 de marzo de 2009, Clemente Mamani desapareció de su casa de Ituzaingó. Nunca más sus amigos y vecinos volvieron a verlo vivo, con su habitual alegría rodeado de sus mascotas, perros y gatos que recogía de la calle. Fue encontrado enterrado en un descampado. Había sido asesinado a golpes. A más de dos años del brutal crimen, el pedido de justicia se mantiene vigente. Marcela Parada es una de las vecinas de Clemente que se resiste a que el homicidio quede en el olvido. Por un lado, junto a otras personas, trabaja de manera incansable para rendirle homenaje a su amigo, mediante la construcción de un refugio de animales en la que fuera la casa de la víctima. Pero por otro reclama, en una emotiva carta a la que este medio tuvo acceso, por la enorme cantidad de irregularidades que se cometieron en el episodio.
Desde el corazón
“Escribo esta carta ya que han pasado mas de 2 años de un cruel e injusto asesinato, como todas las muertes que seguimos teniendo en este bendito país, donde prima la injusticia, la falta de humanidad por parte de gobernantes desde arriba para abajo, todos”, sostuvo Parada en el texto. Asimismo, indicó: “pareciera que la justicia es sólo para unos pocos, y en general para los que tienen algún poder (entre comillas) y no para los seres humanos comunes y corrientes, como si eso nos hiciera inferiores. A Clemente Mamani, simplemente lo mataron por una casa, y la justicia hizo lo que quiso, manejó las cosas de forma tal para que no se difunda demasiado, ya que era un ciudadano común, extranjero, y no porque pasó toda su vida en este país y hasta ni siquiera el consulado Boliviano puso demasiada voluntad para ayudarnos en esta causa”. “Es realmente lamentable que sólo la justicia se ocupó solamente de tapar, y desviar el caso por conveniencia propia, y uno se pregunta por qué. Simple, porque saben que hicieron las cosas mal, entonces primó la burocracia e increíblemente el cuerpo de nuestro amigo y vecino estuvo en la morgue 2 años. Como hicieron todo mal dejaron pasar el tiempo, para que todo quede en el olvido, como miles de casos de los cuales logran que ya no se hable”, indicó la vecina.
Panorama oscuro
“¿Para cuándo la justicia en este país? ¿Qué hay que hacer para que escuchen al pueblo? No valieron las marchas, ni los medios, nada. Dos largos años pidiendo el cuerpo para darle cristiana sepultura, un velatorio como merece cualquier persona para que uno pueda despedirlo, y qué hicieron. Sin avisar lo sacaron de la morgue y sepultaron sin importarle nada, desoyendo los pedidos para su entrega y que pudiera despedirse de su casa. ¿Qué justicia tenemos? ¿Es para todos igual, o depende de la condición social?”, se preguntó. Parada continuó: “no señores, quiero justicia, pero una justicia justa (valga la redundancia), donde nadie sea más, ni menos que nadie, por que así no se construye un país, sino que se destruye, y así estamos viendo día a día muertes injustas (por que todas lo son) por delincuentes que entran y salen”. También explicó que “acudimos al consulado, donde se nos dijo que teníamos que dirigirnos al consulado boliviano, ya que era su nacionalidad por no ser familiares directos, siendo que lo único que se estaba pidiendo era su intervención para retirar el cuerpo de la morgue, estos dijeron que sí, por lo cual se hicieron todos los trámites en una cochería contratando todos los servicios para un velatorio digno como merece cualquier ser humano”. “¿Qué pasó? Absolutamente nada se cumplió, y esperaron la época de feria judicial (o vacaciones, como quieran llamarla) para sepultarlo sin previo aviso, o mejor dicho con dos horas de antelación, por lo cual, ni se pudo hacer el velatorio, ni la misa prevista para su mejor descanso”. Para la vecina, “es evidente que quisieron tapar todas las irregularidades que hubo en este caso por conveniencia política, y para callar voces que, como la mía, nunca se van a callar”.