"En rigor, esta es la llamada cifra blanca, la oficial u objetiva, que está documentada por el Poder Judicial. Pero aquí no constan aquellos delitos que no se denuncian, o los que no llegan a convertirse en causas penales. Se calcula que los delitos efectivamente judicializados apenas son el 25% del total. Es decir, sólo en el Conurbano ya pasamos el millón de delitos anuales", dijo el licenciado en Seguridad Pública, Luis Vicat, en diálogo con Diario Popular.
De las cifras del estudio estadístico, surge que el departamento judicial de Lomas de Zamora es el que recepcionó mayor cantidad de denuncias, con un total de 104.462 expedientes, seguido por San Martín con 76.408 causas, luego por San Isidro con 62.727, La Matanza con 54.100, Quilmes con 49.397 y Morón con 48.800. Como se dijo, si San Martín y Morón se contabilizan como una región, la cifra trepa a los 125.208 hechos, superando ampliamente los casos de Lomas de Zamora.
En términos generales, de toda la provincia, los distintos tipos de robo -el delito más padecido por los habitantes-, constituyeron un total de 36.676 hechos. Además, se contabilizaron 73 homicidios en ocasión de robo y 48 secuestros extorsivos, con pedido de dinero para la liberación de la víctima.
"El robo es un problema grave, desde hace años. Además, hay una mutación preocupante, porque pasamos de robos con escasa violencia, a episodios con mucho salvajismo. Ahí está el miedo y la incertidumbre del ciudadano. En las calles, en los barrios, saben que esto pasa. La mayoría de los delitos son contra la propiedad, pero también aparece la figura del delito contra las personas, cuando hay violencia", dijo Vicat.
"En el Conurbano estamos viendo lo que en criminología se denomina el fenómeno de la réplica. Esto es cuando se cometen delitos, los resortes institucionales no aparecen en su forma adecuada, esos delitos quedan impunes y son reiterados por las mismas bandas u otras que las copian. Seguimos aplicando políticas reactivas, en lugar de atacar los nudos que anteceden al episodio delictivo. Tampoco la saturación se cubre, salvo por zonas. Hoy tenemos 17.000 efectivos en las calles, cuando se requieren 100.000, dada la cantidad de habitantes", explicó Vicat.