El peor escenario, tal como se anticipaba, se cumplió. Es que Garri, el adolescente que está acusado de asesinar a Gerardo Delvalle en 2009 de un tiro en la cabeza, robándole luego las zapatillas y su celular, en un hecho registrado en Morón, fue liberado días pasados por segunda vez porque nuevamente llegó al año de prisión preventiva sin juicio oral. El joven ya había recuperado la libertad por este beneficio, en el marco del crimen, pero ahora logró la excarcelación por un segundo hecho, que terminó con un hombre gravemente herido.
Este segundo episodio ocurrió el 7 de agosto del año pasado, dos meses después de su primera liberación. La víctima, herida de varios puntazos, quedó en terapia intensiva. Cuando fue detenido, Garri -en ese momento de 17 años- portaba un arma de fuego.
Ahora, informó la asociación Mafavi, “al día siguiente de ser liberado Garri ya se hizo una denuncia en la comisaría de Libertad, que corresponde al lugar donde vive, porque está amenazando a una persona de Barrio Nuevo, lo hace en motocicleta y armado. La copia de esa denuncia, fue entregada por la madre de Gerardo a la doctora Marianela Tschiffely, Jueza de Responsabilidad Penal Juvenil 2 del Poder Judicial de Morón, advirtiéndole que Garri matará a alguien más y preguntándole quién se hará cargo de esa muerte”.
Pero eso no es todo. “El 21 de agosto me llamó Inés y Ramón, padres de Gerardo, muy nerviosos, no podían contactarse con la comisaría de Pavón 4ta., los vecinos del barrio llamaban a la misma y al 911, porque estaban tiroteándose la banda del Barrio El Cortijo, Merlo, con la de San Francisco, Morón sur, que una quiosquera a dos cuadras de su vivienda les dijo que Garri le apuntó a la cara con un arma, que también estaba con el hermano de 14 años armado, increíblemente vieron también al padre de ambos con ellos. Anterior a ese hecho habían baleado la casa de Garri”, contaron desde Mafavi.
Alicia Angiono, titular de la asociación, expresó que “inmediatamente me comunico con ambos comisarios y con el director de Seguridad de Morón. El comisario de Libertad me comunica que una persona fue detenida en esa jurisdicción, escapando del lado de Morón sur, tenía un arma calibre 38. Realmente, no sé de qué forma terminará esta historia. Los testigos tienen terror de hacer denuncias en las correspondientes comisarías dado que tienen que convivir con ellos en el mismo barrio, que es de condición humilde. Estas denuncias serían de vital importancia para que se pueda hacer otro allanamiento”.