En 2010, el Tribunal Oral Criminal 6 de Morón dio a conocer su veredicto por el crimen de Carlos Nelson de la Cruz, un muchacho de 20 años que fue acribillado en una plaza dos años antes. Por el hecho, fueron condenados dos jóvenes, que previamente habían sido buscados y encontrados por la propia madre de la víctima. Parecía que la trágica historia terminaba pero los problemas continuaron.
Es que la mujer desde entonces vive un verdadero infierno, acosada y amenazada por los amigos y familiares de los homicidas, quienes hasta prometen venganza matando a sus otros dos hijos.
En diálogo con este medio, Josefina Medina, madre de Carlos, expresó: "esta gente me arruinó la vida, quitándome a mi hijo de la peor manera, fusilándolo por la espalda por nada, y cuando creí que ya podía quedarme tranquila, me hacen vivir una pesadilla, con amenazas, aprietes, de todo, al punto que mi salud está muy mal, como derivación de esta situación que es horrible".