09 de marzo 2011 - 00:00
Ensanche de la General Paz sigue paralizado
La congestión de tránsito, una constante en la General Paz.
Tras el feriado de carnaval, hoy se repetirá algo que es habitual: el colapso de la avenida General Paz y de las arterias que la cruzan, situación que afecta directamente a vecinos de Tres de Febrero y San Martín, e indirectamente a habitantes de Morón, Hurlingham e Ituzaingó, que utilizan la avenida de circunvalación para acceder a distintos puntos. Paralelamente, continúa paralizada la obra de ensanche de esa avenida entre los accesos Norte y Oeste, al tiempo que -paradójicamente- los usuarios de ambas autopistas -pero especialmente los de la última- cuyos peajes se incrementaron para financiar un emprendimiento que no se realiza. Según el último dato, en el sector de la General Paz comprendido entre los accesos Norte y Oeste circulan diariamente 200 mil vehículos. Los tres carriles por mano y distribuidores antiguos -con semáforos en las salidas desde la avenida, en los cruces con las avenidas San Martín, Lope de Vega y Francisco Beiró- resultan insuficientes para la única arteria de circunvalación sin cruces a nivel del área metropolitana. La otra es el Camino de Cintura (Ruta Provincial 4), que cuenta con sólo dos carriles por mano (incluso entre José León Suárez y Boulogne apenas uno por mano), abundante tránsito pesado y numerosos cruces con semáforos comunes o de tres o cuatro tiempos, que determinan que la velocidad promedio no supere los 50 kilómetros por hora.
Obras proyectadas
Ese panorama llevó al Ministerio de Planificación Federal a disponer la remodelación de la General Paz entre los accesos Norte y Oeste, con el agregado de un cuarto carril en ambos sentidos de circulación, la modificación de los distribuidores de las avenidas Constituyentes, San Martín, Beiró y con el Acceso Oeste, y la construcción de una rama de salida a la altura de la avenida Mosconi. Con tal objetivo, está prevista la demolición y reconstrucción de cinco puentes transversales: 25 de Mayo, Lope de Vega, Víctor Hugo y los dos que conectan Beiró son Senador Ferro y San Roque. También, el ensanche de los puentes existentes en Constituyentes, los ramales de las líneas Urquiza (Federico Lacroze-General Lemos) y San Martín (Retiro-Pilar), Nazarre, y ramal sobre la avenida Juan B. Justo. Y además, la ampliación de 17 ramas de salida a dos carriles, ampliación de desagües en la zona de Beiró (donde se registran históricos anegamientos), mejora de desagües en avenida América y ampliación del reservorio Miguelete, junto a nueva iluminación y recuperación de espacios verdes y parquización.
Mayores tarifas
Si bien la avenida General Paz no tiene peaje, está concesionada a Autopistas del Sol (AUSol), que opera el Acceso Norte (entre la General Paz y Campana). Y para financiar el emprendimiento, se resolvió un incremento del peaje en la también denominada Panamericana, y en el Acceso Oeste. Los trabajos se iniciaron el 6 de enero de 2009, ejecutándose un ramal de acceso junto a la estación Miguelete, tras lo cual se paralizaron, como consecuencia de problemas financieros de AUSol. Dos años después, los congestionamientos continúan, y el cobro adicional de peaje, también. La consecuencia es que para recorrer los 50 kilómetros de la Autopista del Oeste hay que desembolsar 7,80 pesos (cifra que sube a 10 pesos en hora pico); igual distancia en la Autopista Buenos Aires-La Plata requiere el pago de 4,20 pesos. No hay precisiones sobre cuándo se reanudará la imprescindible remodelación de la General Paz, con puentes que datan de cuando fue inaugurada, el 5 de julio de 1941. Esos cruces en forma de arco -ubicados en Lope de Vega, Víctor Hugo y Beiró- permiten el paso de ómnibus de doble piso por un solo carril, el del extremo izquierdo, lo que los obliga a realizar el correspondiente desplazamiento. Los cuatro viaductos presentan las huellas de los vehículos altos cuyos conductores no tomaron en cuenta ese inconveniente. Por esa razón, como se consignó está previsto demolerlos y reconstruirlos.