"Castigos brutales"
"Es un ejemplo de sentencia para dejar en claro que en principio lo que tratamos de cuidar en los casos de esta naturalidad es la integridad de los niños que sufren estos castigos brutales", sostuvo el fiscal de Instrucción y Juicio de Morón, Javier Baños, quien se manifestó "muy conforme con el fallo, con la esperanza de que quede como bisagra para otros futuros casos de violencia de género e infantil".
Durante el juicio, que se extendió durante cinco jornadas, se determinó que la golpiza a la que sometían a los niños ocurría delante de sus hermanos mayores, que estaban amenazados para que no contaran lo que veían, y que un amiguito del barrio, de 13 años, fue quien les salvó la vida porque le avisó a su madre lo que estaba sucediendo y ella llamó a la policía.
"La mujer estaba en posición de garantía con relación a la integridad física de sus hijos, toda vez que su conducta de llevarlos a vivir con ese monstruo los había colocado en esa situación de tremendo desamparo. Además, tenía el deber de proteger a sus hijos indefensos, ya que así lo exigen las relaciones materno filiales", dijo el fiscal en su alegato, contó otra fuente judicial.