El hip-hop es un movimiento artístico que surgió en Estados Unidos a finales de 1960 en las comunidades afroamericanas y latinas de barrios populares neoyorquinos como Bronx, Queens y Brooklyn. La cultura del hip-hop reúne cuatro disciplinas principales: el rap, el DJ, el breakdance y el graffiti, la rama pictórica de dicha cultura aplicada sobre superficies urbanas. Esa es la técnica que Martín Privitera, alias “Roma”, vecino de Villa Ballester, importó desde el norte, para transformarse en uno de los mejores artistas argentinos de graffitis, exponiendo sus obras en las calles de nuestro país, como así también en Europa y Estados Unidos. Privitera, de 27 años, plantó su primer graffiti en 1996 en Villa Ballester, su ciudad natal. A partir de ahí, en su camino artístico, participó en muchas áreas relacionadas con la creatividad, el diseño, ambientación, artes generales, muestras y exposiciones, publicidades y superficies infinitas como soporte de escritura. En el 2008 se inició en el mundo de las galerías de arte y la pintura de caballete (bastidor). “Roma”, como se hace llamar, es el autor de los murales de la estación Puán de la línea A de subte.